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Aranceles de Trump: Estados Unidos propone nuevas tasas e incluye a la Argentina por «trabajo forzoso»

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WASHINGTON.- El gobierno de Donald Trump, a través de la Oficina del Representante Comercial (USTR), propuso aranceles adicionales a las importaciones provenientes de 60 países, entre ellos la Argentina. La medida responde a la determinación de que la incapacidad de estas naciones para frenar el comercio de bienes producidos mediante trabajo forzoso perjudica a Estados Unidos.

La propuesta, anunciada el martes por la noche, busca reconstruir parte de la política arancelaria que fue anulada por un fallo de la Corte Suprema norteamericana. La lista de países afectados, que incluye a la Argentina, podría enfrentar una tasa de entre el 10% y el 12,5% en caso de ser aprobada tras una audiencia programada para el 7 de julio.

Las tasas propuestas y el caso argentino

El USTR, liderado por Jamieson Greer, detalló en un comunicado que la investigación se realizó en virtud de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, una herramienta clave utilizada por la administración republicana para su agenda arancelaria. La propuesta establece diferentes porcentajes de arancel:

“Para aquellas economías que impongan una prohibición a la importación de productos elaborados con trabajo forzoso —o que se hayan comprometido a imponer y hacer cumplir dicha prohibición mediante un Acuerdo de Comercio Recíproco—, así como para aquellas que hayan establecido un régimen parcial con el efecto de impedir la importación de ciertos bienes vinculados al trabajo forzoso, el USTR propone una tasa del 10% para los aranceles adicionales. Para todas las demás economías, propone una tasa del 12,5%“.

La Argentina, que figura en la lista de 60 países y que selló un acuerdo recíproco de comercio e inversiones con Estados Unidos en febrero pasado, recibiría el 10% en caso de que la medida se apruebe. No se especificó aún cómo se aplicaría la tasa ni sobre qué productos específicamente recaerían los nuevos aranceles.

Argumentos de Estados Unidos

Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos, explicó la postura de su país: “La omisión por parte de nuestros socios comerciales más importantes a la hora de abordar la importación de bienes elaborados con trabajo forzoso es inaceptable. Esto genera una dinámica en la que los trabajadores estadounidenses se ven obligados a competir a nivel mundial en condiciones de desigualdad”.

Greer, quien firmó el pacto con la Argentina junto al canciller Pablo Quirno el 5 de febrero, enfatizó que “ya no toleraremos esta disparidad”. Aunque reconoció que algunos socios comerciales han tomado medidas iniciales para impedir la importación de bienes producidos con trabajo forzoso, incluso en el marco del T-MEC (entre Estados Unidos, México y Canadá) y mediante compromisos adquiridos en Acuerdos de Comercio Recíproco, sentenció que “cada uno de nuestros socios comerciales debe hacer más para garantizar que el comercio no fomente ni consolide de manera perversa el trabajo forzoso a escala mundial”.

El USTR inició las investigaciones en los 60 países el 12 de marzo, buscando determinar si los “actos, políticas y prácticas” de diversas economías, relacionados con la “falta de imposición y aplicación efectiva de una prohibición sobre la importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso”, debían ser objeto de medidas bajo la Sección 301. Tras la investigación, el USTR concluyó que estos actos son “irrazonables” y “constituyen una carga o restricción para el comercio estadounidense”, justificando así las medidas correctivas.

Un “informe exhaustivo” titulado “Actos, políticas y prácticas de diversas economías relacionados con la omisión de imponer y hacer cumplir de manera efectiva una prohibición a la importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso” respalda las conclusiones de cada investigación. El USTR también señaló que acuerdos bilaterales y plurilaterales, como los establecidos con la Argentina, Bangladesh, Camboya, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Indonesia, Malasia y Taiwán, ya incluyen compromisos para prohibir la importación de bienes producidos con trabajo forzoso.

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