Femicidio de Agostina Vega: «La va a pagar este hijo de mil p…», clamó su padre
Gabriel Vega, padre de Agostina Vega, la adolescente cuyo cuerpo fue hallado el pasado sábado tras una intensa búsqueda, exigió justicia con vehemencia y apuntó directamente contra el principal imputado por el femicidio de su hija, Claudio Barrelier. “Así como asesinaron a mi hija, habrá un montón de Agostinas”, sostuvo en una conferencia de prensa cargada de dolor y bronca.
Vega no dudó en señalar a Barrelier, actualmente detenido e imputado por el femicidio, como el responsable principal. “Estuvo en manos de este hijo de mil p… y la va a pagar, y todos los implicados también. No voy a descansar. Tienen que estar todos presos”, sentenció. Además, remarcó la necesidad de que la investigación judicial profundice para determinar si existen más personas involucradas en el crimen de Agostina. “Esto es por ella y para que se sepa la verdad de una vez por todas. Que el foco se centre en ella, en la investigación y toda la gente que es cómplice de esta situación. Más allá del psicópata enfermo hijo de mil p… No sé cómo describirlo, no tiene nombre”, expresó.
El padre de Agostina también manifestó su indignación con el tratamiento mediático y la falta de empatía. Criticó a los medios de comunicación por “difamar a su hija” y “usar política barata”. “¿Cómo me puedo llegar a sentir yo, la madre o los abuelos? No pueden ser las cosas así. No pude hacer el duelo por mi hija porque mi teléfono no paraba de sonar. Necesitamos respeto para el duelo. A todos se les habrá perdido un familiar. Bueno, a mi hija la asesinaron. Tengan un poquito de empatía, un poco de respeto ante esta situación. Es una situación grave”, reclamó.
La abogada de la familia, Fernanda Alaniz, se sumó a las críticas, dirigiendo sus palabras hacia el ámbito político. “Vamos a avanzar en esto. Ahora todos salen a hablar de la causa, todos saben un montón. Nadie se arremangó un pantalón para ir a buscar a la nena, ningún político. Él [el padre] la buscaba. Respeten a Agostina. Dejen de usarla. ¿Quieren ayudar a la sociedad? Trabajen. No la usemos más a Agostina. Es una víctima. Con todo esto la están volviendo a matar. Basta”, afirmó. No obstante, Alaniz expresó su apoyo al fiscal Raúl Garzón, quien ha sido objeto de fuertes cuestionamientos por parte de la familia materna de Agostina, organizaciones feministas y parte de la sociedad, debido a la percepción de un accionar tardío en la investigación.
La búsqueda y el hallazgo del cuerpo
Agostina Vega, de 14 años, desapareció el sábado 23 de mayo. Según la reconstrucción, la adolescente se subió a un remis desde su casa en General Mosconi y se dirigió unas cincuenta cuadras hasta la vivienda de Claudio Barrelier, expareja de su madre, Melisa Heredia. Una cámara de seguridad captó a Agostina ingresando al domicilio en la intersección de Juan del Campillo y Fragueiro, tras lo cual se perdió su rastro.
La denuncia por su desaparición se realizó el mismo sábado 23, pero la Alerta Sofía, sistema de búsqueda de menores en peligro, fue activada recién el miércoles 27. La investigación estuvo marcada por serias críticas al accionar policial y judicial. El giro crucial en el caso ocurrió cuando una filmación de un domo policial mostró a Barrelier saliendo de su casa en barrio Cofico el lunes 25 en un Ford Ka negro. Se dirigió al barrio Ampliación Ferreyra e ingresó a un terreno descampado de 240 hectáreas. Un día después, los restos de Agostina fueron descubiertos en ese predio e identificados por su padre. Tras el hallazgo, la imputación contra Barrelier se agravó de privación ilegítima de la libertad a femicidio.
El diálogo con el imputado
Gabriel Vega reveló que, en su desesperación, investigó por su cuenta y llegó a dialogar con Barrelier el lunes posterior a la desaparición de su hija, sin saber aún el rol del hombre en el caso. “Yo no sabía quién era él en ese momento. Yo estuve el lunes a la tarde, investigando por mi cuenta porque me enteré de la desaparición de mi hija el domingo. Yo necesitaba saber toda la verdad. Y el tipo desde un principio tenía una coartada. Yo no le creí”, relató el padre, evidenciando la angustia y la desconfianza que lo llevaron a buscar respuestas por sus propios medios.

