“Li Cham”: el documental que desafía el patriarcado maya-tsotsil en Chiapas
La cineasta mexicana Ana Ts’uyeb presenta ‘Li Cham’, su ópera prima documental, que aborda la compleja realidad de la violencia patriarcal en las comunidades maya-tsotsiles de los Altos de Chiapas. La película, que llega a más de 40 salas, expone las dificultades que enfrentan las mujeres indígenas para ejercer su libertad y defender sus derechos, a menudo justificados bajo el manto de “costumbres y tradiciones”.
El film se centra en la experiencia de tres mujeres: la madre de la directora, Margarita; su tía, Juana; y su cuñada, Faustina. Ellas han roto con los estereotipos de su comunidad al ser las primeras en defender su derecho a la tierra, renunciando a la compañía masculina para poseer y trabajar sus propias parcelas. Esta decisión les otorgó autonomía para decidir sobre sus cultivos y, a su vez, abrió caminos para generaciones futuras, como el de Ts’uyeb, quien pudo dedicarse al cine.
“Las mujeres de este documental me han marcado mucho. Han roto estereotipos dentro de su comunidad al ser las primeras mujeres en defender su derecho a la Tierra”, explica la directora en una entrevista. Ts’uyeb, de 29 años, destaca cómo la lucha de su madre por los derechos a la tierra le dio “poder, voz y autonomía para defender los derechos de sus hijos”, permitiendo que ella hoy “esté viajando por todo el mundo”.
Violencia y resistencia en los hogares indígenas
Más allá de la disputa por la herencia de las tierras, el documental revela las continuas vejaciones y la violencia que muchas mujeres indígenas enfrentan en sus hogares por parte de sus esposos y suegros. Esta violencia, que se manifiesta desde los roles de género inculcados en la infancia, puede tener consecuencias devastadoras, como la pérdida de embarazos o el nacimiento de hijos con malformaciones. “La violencia empieza desde los roles de género que se enseñan en la infancia y se va acumulando hasta alcanzar otras formas de dolor, como la pérdida de sus bebés. Al final, prefieren vivir solas una vida tranquila, a que alguien les esté limitando”, reconoce Ts’uyeb sobre la decisión de sus familiares.
El documental también dedica un segmento a la relevancia del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), buscando romper el estigma violento asociado a la organización. Ts’uyeb subraya el impacto interno del zapatismo en las comunidades, más allá de la imagen de los pasamontañas, y cómo el Estado no ha logrado sacudir de esa forma a los pueblos originarios.
Desafíos en la industria cinematográfica mexicana
‘Li Cham’ obtuvo el prestigioso Premio Ojo a Mejor Largometraje Documental Mexicano en el 22° Festival Internacional de Cine de Morelia, el más importante de México. Este reconocimiento posiciona a la cinta como la primera producción chiapaneca en llegar a salas comerciales, marcando un hito para el cine indígena en el país.
A pesar de este logro, Ts’uyeb destaca las desigualdades que enfrentan los realizadores de pueblos originarios. “Los realizadores de pueblos originarios estamos luchando frente a una industria, frente a un sistema, y también generando esta conciencia hacia un público que está acostumbrado solo a consumir películas de Marvel”, comenta la directora, quien produjo ‘Li Cham’ con fondos significativamente menores a los de la industria nacional.
La cineasta critica la nueva Ley de Cine mexicana, que, según ella, no contempla las necesidades de las comunidades indígenas y sigue centralizada en Ciudad de México, favoreciendo a las grandes productoras. “La nueva ley no fue pensada para nosotros”, lamenta Ts’uyeb, refiriéndose al borrador pendiente de aprobación en el Senado. Concluye que, aunque los pueblos originarios no carecen de voz, sí les falta ser escuchados y tener acceso equitativo a fondos, formación y distribución en el ámbito cinematográfico.

