Federación Agraria: «La inteligencia artificial es el nuevo tractor» para el agro argentino
“La inteligencia artificial y las nuevas agtech son el nuevo tractor de la Argentina”. Con esta contundente definición, la presidenta de la Federación Agraria Argentina (FAA), Andrea Sarnari, puso en relieve el potencial transformador de las tecnologías emergentes en el sector agropecuario. Sin embargo, en un encuentro con más de mil actores del campo, la dirigente también alertó sobre las barreras que enfrentan muchos pequeños y medianos productores para incorporar maquinaria de última generación.
Sarnari se pronunció ante unos 1000 productores, estudiantes, técnicos, profesionales y representantes de empresas que participaron de la jornada Pulso Tierra, realizada en el Predio Ferial Córdoba. Allí, enfatizó que la inversión requerida para acceder a equipos de punta, como tractores o cosechadoras de última tecnología, resulta inalcanzable para muchos establecimientos de menor escala.
“Es muy difícil para un productor de escala mediana, de pequeña escala, hoy pensar en tener tecnología de punta, tener el mejor tractor, tener la mejor cosechadora, tener un equipo de siembra o de cosecha de última tecnología”, señaló.
Tecnología accesible y toma de decisiones
Frente a este desafío, la presidenta de FAA mencionó alternativas que permiten incorporar tecnología a costos más accesibles y mejorar la gestión de los establecimientos. Propuso herramientas como aplicaciones de administración, el uso de drones para la eficiencia productiva o sistemas de caravanas electrónicas para la gestión ganadera. Estas soluciones, según Sarnari, facilitan la obtención de datos en tiempo real, lo que se traduce en una mejor toma de decisiones.
“La información siempre nos permite tomar mejores decisiones”, remarcó la dirigente, subrayando que uno de los objetivos de Pulso Tierra es precisamente acercar estas herramientas a los productores y generar espacios de intercambio.
“Intentamos hoy poner en común herramientas que están a disposición, pero también poner la confianza sobre la mesa. De eso se trata generar estos espacios”, sostuvo.
Desafíos estructurales y el rol de FAA
Durante su discurso, Sarnari también hizo hincapié en las dificultades que enfrentan diariamente los productores en el territorio. Mencionó las contingencias climáticas, la presión impositiva y los persistentes problemas de rentabilidad que afectan especialmente a quienes trabajan a pequeña y mediana escala.
“Ustedes saben de levantarse bien temprano a la mañana, con frío, con calor, arriesgar lluvias, arriesgar granizos, arriesgar economía, con una carga impositiva que todos los días nos asfixia y con un montón de condiciones que hacen bastante dificultosa la producción en el territorio”, expresó.
En este contexto, la presidenta de FAA reivindicó el rol histórico de la organización en la búsqueda de soluciones y defendió los modelos cooperativos y asociativos como una vía para mejorar la comercialización, reducir costos y fortalecer la rentabilidad de los productores.
“No vamos a dejar de hacer desde la Federación Agraria lo que tradicionalmente hemos hecho y lo que nos identifica, que es reclamar por todas aquellas cosas que aún nos faltan”, afirmó. Y agregó: “Nos falta infraestructura, faltan escuelas, nos falta salud, nos faltan condiciones económicas, nos falta rentabilidad y vamos a seguir trabajando para eso, pero también buscar en espacios como estos herramientas que nos ayuden adentro de nuestra chacra a tomar las mejores decisiones”.
Finalmente, Sarnari vinculó el futuro del agro con el arraigo y el trabajo de las familias rurales, destacando su rol fundamental en el desarrollo de los pueblos del interior.
La visión del INTA: innovación como camino ineludible
En la misma jornada, el presidente del INTA, Nicolás Bronzovich, coincidió en la relevancia de la digitalización, la inteligencia artificial, la genética y la trazabilidad, afirmando que estas herramientas ya son parte de la realidad productiva y pueden estar al alcance de establecimientos de distintas escalas. “La transformación digital, la agricultura de precisión, la inteligencia artificial, la genética y la trazabilidad inteligente ya no son futurismos. Son herramientas que permiten democratizar el acceso al crecimiento y a la competitividad de sus empresas”, aseguró.
Bronzovich remarcó que la principal ventaja competitiva de Argentina no reside solo en sus recursos naturales, sino en el conocimiento acumulado, la cultura productiva y la capacidad de innovar. “La innovación ya no es una opción. Uno no puede elegir si innova. La innovación es el único camino”, sentenció.
El titular del INTA también defendió la necesidad de una transformación interna del organismo para volver a ser el epicentro del sistema argentino de innovación agropecuaria y agroindustrial, fortaleciendo la articulación público-privada. Concluyó que el crecimiento futuro del agro dependerá de la predisposición a innovar, la capacidad de aprender, adoptar tecnología y de integrarse a nuevas cadenas de valor.

