Formación docente: el 29% de los ingresantes no aprobó evaluación de comprensión lectora en CABA
Tres de cada diez aspirantes a los institutos de formación docente de la Ciudad de Buenos Aires no lograron aprobar la evaluación diagnóstica de comprensión lectora obligatoria, implementada a principios de este año. Este dato surge en el marco de la presentación del plan “Ser Docente”, una iniciativa del Ministerio de Educación porteño que busca introducir cambios significativos en la formación, el acceso al primer cargo y la evaluación de los profesionales de la educación.
La ministra de Educación de la Ciudad, Mercedes Miguel, lideró la presentación del programa, que se implementará de manera gradual hasta el ciclo lectivo 2027. El objetivo central es preparar a maestros y profesores para los desafíos de un sistema educativo en constante evolución, abarcando a los 29 institutos de formación docente, a los más de 53.000 docentes en ejercicio de los niveles obligatorios y a los futuros ingresantes a la profesión.
Evaluación de ingreso y acompañamiento
Una de las principales novedades del plan es la evaluación diagnóstica de comprensión lectora, obligatoria y presencial. Esta prueba se basa en textos académicos y periodísticos y busca establecer el punto de partida de los ingresantes. Los resultados de la primera implementación revelaron que, de los 3396 estudiantes que rindieron (el 77% del total de ingresantes), 2403 (71%) la superaron, mientras que 993 (el 29%) no alcanzaron el puntaje mínimo requerido.
La ministra Miguel explicó la situación:
“Como saben, hoy la ley indica que el ingreso es irrestricto por lo que, aunque quisiéramos, que quisiéramos, no podríamos restringirlo. Cualquier persona que quiera ser docente en la Argentina, puede. En otros países es restrictivo, pero acá no podemos. Lo que sí podemos hacer es tratar de mejorar la calidad de formación y la calidad del ingreso en el sistema”.
Samanta Bonelli, directora ejecutiva de la Unidad de Evaluación Integral de la Calidad y Equidad Educativa, detalló que el objetivo de esta evaluación es generar evidencia para un mejor acompañamiento. Los estudiantes que no aprobaron deberán realizar un curso de nivelación y una nueva evaluación, además de otras medidas de apoyo que defina cada instituto.
La etapa de relevamiento de información también incluyó una encuesta socioambiental, cuyos resultados de 2026 indican que el promedio de edad de los aspirantes es de 26 años, el 54% trabaja mientras estudia, el 67% reside en la Ciudad de Buenos Aires y el 33% proviene de otros distritos, mayormente del Gran Buenos Aires. Se observa una marcada mayoría femenina, con un 74% de mujeres.
Estímulos y nuevas evaluaciones para egresados
El plan contempla la actualización de los diseños curriculares de los niveles inicial y primario para alinearlos con los cambios ya implementados. Además, se introduce un estímulo económico para estudiantes del profesorado de nivel primario que resulten seleccionados por mérito en el programa de residencias, similar al sistema de salud. Esta beca representará el 85% de un sueldo sin antigüedad para quienes cursen el último año y un salario de jornada completa sin antigüedad para los egresados, según precisó Inés Cruzalegui, subsecretaria de Gestión del Aprendizaje.
Estos docentes “noveles” se desempeñarán en roles de coenseñanza o pareja pedagógica, con el apoyo de tutores. Al asumir su primer cargo titular, serán sometidos a una evaluación formativa a cargo de un equipo externo a la escuela, complementaria al diagnóstico del director. Miguel destacó que este nuevo sistema busca agilizar el ingreso al sistema, que actualmente es “mucho más lento”.
Transformación de la evaluación docente en ejercicio
El plan también aborda la evaluación estatutaria anual de los docentes en ejercicio, realizada por los directivos. El objetivo es optimizar este instrumento para que mida el desempeño de manera más objetiva y precisa, e incorpore el presentismo como un factor clave. La ministra Miguel cuestionó la situación actual:
“No puede ser que el 95% de 56.000 docentes tengan sobresaliente estatutario. Hoy un docente que falta puede llegar a tener sobresaliente. No se va a poder evaluar así a un docente que no tiene buen presentismo”.
Se buscará que los docentes con malas calificaciones no continúen enseñando, aunque esto requerirá una modificación del estatuto docente. Actualmente, un docente con calificación “deficiente” debe permanecer dos años en la escuela, con acompañamiento del ministerio. Oscar Ghillione, subsecretario de Planeamiento e Innovación Educativa, explicó: “Queremos cambiar el proceso para que un docente con esa calificación no pueda continuar, el término formal sería cesar”.
Finalmente, se avanza en un rediseño de las instancias de ascenso en la carrera docente y acceso a cargos directivos, priorizando la formación. La ministra Miguel concluyó: “Nuestro objetivo es claro: mejorar los aprendizajes de los estudiantes. Para eso, está demostrado que es necesario acompañar mejor a quienes enseñan. Queremos dejar instalada una cultura de evaluación que sea propositiva para la mejora”.

