De no poder alquilar a construir su casa: Gisela Forystek, la joven que se hizo albañil por necesidad y viral en redes
A los 19 años, Gisela Forystek se enfrentó a la imposibilidad de alquilar y tomó una decisión trascendental: construir su propia casa. Sin experiencia previa en oficios como albañilería, plomería o electricidad, se embarcó en este ambicioso proyecto junto a su padre. Hoy, cinco años después, la joven está a un paso de mudarse y se ha convertido en una referente en redes sociales, donde documenta cada avance de la obra.
El proyecto comenzó en un terreno con apenas un piso y algunas columnas. Su padre, arquitecto y maestro mayor de obra, fue el pilar fundamental, incentivándola a encarar la construcción desde cero y enseñándole las primeras tareas. A partir de allí, Gisela continuó aprendiendo de forma autodidacta, combinando la práctica con tutoriales en línea.
De la obra a las redes: un fenómeno viral
Actualmente, Gisela comparte todo el proceso en Instagram, TikTok y YouTube, mostrando los avances de la obra y explicando las técnicas que ha ido incorporando. Sus videos acumulan millones de reproducciones y su comunidad de seguidores asciende a casi 200 mil, con 135 publicaciones activas. Uno de sus contenidos más vistos se titula: “Un día conmigo siendo albañil, creadora de contenido, estudiante y un ser humano”, donde expone cómo combina las tareas de construcción con su vida cotidiana.
Además de su rol como creadora de contenido, Gisela Forystek estudia Publicidad en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora. En sus redes, entrelaza la construcción de su casa con contenidos creativos y colaboraciones con marcas, las cuales la ayudan a financiar el proyecto. «Empecé sin saber nada», confiesa Gisela en sus videos, explicando que con pocos ahorros y sin presupuesto para contratar albañiles, gran parte del trabajo fue realizado por sus propios medios.
Durante los primeros años, Gisela y su padre mantuvieron una rutina intensa para avanzar con la obra. Como no podían contratar albañiles, trabajaban desde la madrugada hasta el mediodía para levantar cada ambiente. Uno de los desafíos más significativos fue el baño, el primer espacio que realizó completamente sola. Se ocupó de colocar porcelanatos, realizar instalaciones de plomería y resolver los detalles de terminación. Aunque admite que el proceso fue lento, priorizó el cuidado para evitar errores. «Los materiales de mi baño salieron $3.500.000», reveló en sus redes, mostrando el resultado final del ambiente, decorado con azulejos verdes y mampara de vidrio.
Accidentes, aprendizajes y el apoyo de su padre
Fue durante la colocación de cerámicos que Gisela sufrió un accidente doméstico, cuando una pieza cayó sobre su pierna. Precisamente en esa etapa, decidió comenzar a registrar el día a día de la construcción en redes sociales, inspirada por otras cuentas de creadores de contenido vinculados al mundo de la obra y las refacciones.
Con el crecimiento de su perfil, logró conseguir colaboraciones y canjes que la ayudaron a terminar algunos sectores de la casa. Además, comenzó a recibir mensajes de personas que se sienten identificadas con su historia y se animaron a encarar reformas por cuenta propia. En uno de sus videos, Gisela admitió haberse equivocado con la iluminación de su cuarto, que «parecía un hospital».
Mi papá me preparó para todo esto, hoy estoy cumpliendo un sueño que veía lejano. Gracias viejo ❤️🩹 (aunque me cagues a pedo te quiero)
La relación con su padre ocupa un lugar central en muchos de sus posteos. Él vive en el terreno de al lado y suele aparecer en los videos, asistiéndola con distintos trabajos de construcción. Gisela le dedicó una emotiva publicación: «Mi papá me preparó para todo esto, hoy estoy cumpliendo un sueño que veía lejano. Gracias viejo ❤️🩹 (aunque me cagues a pedo te quiero)».
El sueño de vivir de la construcción y ayudar a otros
Actualmente, a Gisela le queda un solo ambiente por terminar: un espacio integrado de living, comedor y cocina. Su objetivo es finalizarlo este año para mudarse definitivamente. «Me encantaría poder seguir viviendo de esto. Me gusta todo lo que tiene que ver con la construcción. Hoy en día ya vivo de las redes», afirmó Gisela, quien también comentó que gracias al acompañamiento de las marcas, el trabajo se aceleró.
«Es un sueño cumplido y, por más que ya está por terminar, disfruto mucho el proceso. Cada paso me pone muy feliz», contó a Clarín Propiedades. Y agregó: «Voy a seguir, voy a ayudar a mis hermanas a construir sus casas». Mientras tanto, continúa compartiendo avances y consejos para quienes desean empezar a construir o remodelar sin experiencia previa. «Me cambió mucho la forma de ver la vida, de valorar las cosas. Estoy más que agradecida a mi papá. Siempre lo vi como un papá normal, pero ahora que crecí me doy cuenta de la cantidad de cosas que me enseñó. Hoy lo que tengo fue gracias a cómo me ayudó y me motivó», expresó emocionada.

