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Empresas seguirán sin comprar dólares: el BCRA prioriza el sector externo

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Las empresas argentinas deberán mantener la paciencia si buscan atesorar dólares. El Banco Central de la República Argentina (BCRA) no tiene previsto levantar las restricciones cambiarias para las personas jurídicas en el corto plazo, una medida que el propio presidente de la entidad, Santiago Bausili, no descarta que «podría quedar así» de forma permanente.

Desde abril del año pasado, las personas físicas pueden acceder al mercado cambiario para la compra de dólares, una flexibilización celebrada por los ahorristas. Sin embargo, el atesoramiento de divisas por parte de las empresas no figura entre las prioridades de la máxima autoridad monetaria. Bausili fue enfático al señalar que el foco está puesto en el «sector externo» y no en la eliminación de estas restricciones para las compañías.

La postura del BCRA se sustenta, en parte, en el volumen de dólares comprados por personas físicas desde la flexibilización del cepo, que asciende a US$ 33.000 millones. Esta cifra, según la entidad, no genera incentivos para abrir la ventanilla a las empresas y permitirles adquirir divisas libremente.

Preocupación por el aumento de la morosidad

En paralelo a la política cambiaria, Bausili también se refirió a la situación de los deudores incobrables, dejando claro que el Estado no saldrá al rescate con fondos públicos. La morosidad, que hace un año no era un tema central, se ha convertido en un foco de atención para diversos actores del sistema financiero y comercial.

La mora en los bancos se duplicó en el último año, pasando de 2 puntos a casi 5 puntos en 12 meses. Si bien aún no representa un problema sistémico, la tendencia es monitoreada de cerca. La situación es más crítica en las billeteras virtuales, donde la mora se acerca al 30% y la incobrabilidad alcanza el 11%.

El tercer escalón, el de las casas de electrodomésticos, presenta el panorama más preocupante. Un informe de la consultora EcoGo revela que más del 40% de las personas que financiaron compras en estos comercios tienen dificultades para afrontar las cuotas. Este nivel de morosidad registrado en diciembre duplica el promedio del sistema no financiero.

El crecimiento del crédito en un escenario de volatilidad, junto con una marcada pérdida del poder adquisitivo y el encarecimiento de los préstamos, deterioró con fuerza la capacidad de pago de los hogares.

La consultora atribuye este deterioro a una combinación de factores, incluyendo el crecimiento del crédito en un contexto de volatilidad económica, la marcada pérdida del poder adquisitivo de los salarios y el encarecimiento de los préstamos. A esto se suma el impacto de la quita de subsidios a las tarifas, que, si bien beneficia al Estado, representa un golpe directo al bolsillo de los consumidores y repercute en el consumo.

Empleo y salarios: factores clave en la capacidad de pago

La pérdida de empleos también juega un rol en el aumento de la mora. Aunque el Gobierno reconoce la baja de puestos en la industria —la Unión Industrial Argentina estima 1.500 despidos mensuales—, sostiene que muchos de esos trabajadores se reubican en el sector de servicios, como choferes de aplicación. Sin embargo, esta situación se combina con la pérdida de poder adquisitivo de los salarios, que en el último mes retrocedieron frente a la inflación para los trabajadores formales. Solo los empleados del sector público lograron, esta vez, ganarle a la suba de precios tras varios retrocesos.

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