Mora bancaria: los impagos en las familias treparon al 12,8% y registran el nivel más alto en 24 años
La mora en los créditos otorgados por el sistema bancario al sector privado volvió a escalar en mayo y alcanzó un pico del 7,7% del total de las financiaciones, impulsada fundamentalmente por el deterioro financiero de los hogares. De acuerdo con los registros oficiales publicados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), el nivel de impagos en los préstamos a las familias trepó al 12,8%, el registro más elevado registrado en los últimos 24 años.
Préstamos personales y tarjetas, los rubros más golpeados
El deterioro en el cumplimiento de los hogares refleja un incremento de 0,7 puntos porcentuales respecto de abril y acumula un salto interanual de 8,3 puntos. El segmento más crítico sigue siendo el de los créditos personales, donde la tasa de morosidad alcanzó el 15,9% durante el quinto mes del año, lo que representó una suba mensual de 1,1 puntos y un avance de 10,4 puntos en comparación con el mismo período del año anterior.
La imposibilidad de responder a las obligaciones financieras se extiende a prácticamente todas las líneas orientadas al consumo. Las deudas contraídas a través de tarjetas de crédito registraron un nivel de irregularidad del 11%, mientras que los adelantos en cuenta corriente marcaron un 6,4% y los préstamos prendarios un 5,8%. Por su parte, el incumplimiento en el descuento de cheques se ubicó en el 3,4% y en los créditos hipotecarios tocó el 2,1%, su guarismo más alto desde marzo de 2022.
En el sector corporativo también se observó un repunte en la mora. El índice de irregularidad de las empresas se situó en el 3,5%, lo que implica un alza de 0,1 punto porcentual frente a abril y de 2,5 puntos en términos interanuales.
Caída de ingresos y mayor peso de la deuda
El trasfondo de este fenómeno responde al estancamiento de los ingresos reales frente a la dinámica inflacionaria, sumado al impacto de las altas tasas de interés aplicadas en el mercado financiero. De acuerdo con el último Informe de Estabilidad Financiera emitido por el BCRA, la carga mensual de los servicios de deuda demandó en abril el 24,1% de la masa salarial formal, lo que representa un salto drástico respecto del escenario de dos años atrás, cuando no alcanzaba el 9%.
Esta situación forzó a familias e individuos a reorganizar el cumplimiento de sus compromisos, derivando en penalidades y sobrecostos por mora. La severidad de la problemática provocó que cerca de seis millones de personas quedaran excluidas de la posibilidad de acceder a nueva asistencia crediticia por figurar en los registros con créditos impagos.
Sobre la persistencia del fenómeno, la diputada Julia Strada remarcó en sus redes sociales el alcance de la tendencia:
19 meses consecutivos de aumento de la morosidad. Desde noviembre 2024, la irregularidad en el crédito al sector privado crece mes a mes de forma ininterrumpida. Hasta mayo 2026 acumula 19 meses consecutivos de aumento, alcanzando una tasa de mora de 7,7% que no muestra señales…
A pesar de estas cifras, la expectativa de las autoridades monetarias apunta a que el indicador se haya estabilizado en junio y comience una paulatina reducción en los meses posteriores. Sin embargo, especialistas advierten que una eventual mejora respondería en buena medida a factores estadísticos ante el estancamiento de la masa de crédito en pesos.
Respecto de la evolución más reciente, el economista Martín Onorato analizó: “La mora sigue avanzando, pero modera sobre todo en las familias. Veremos si los planes que están sacando los bancos públicos logran mitigar estos impactos en julio”.
Respaldo y solvencia del sistema bancario
Pese al incremento continuo en la cartera irregular, el Banco Central remarcó que las entidades financieras cuentan con una estructura sólida de previsiones y capital para absorber el deterioro sin comprometer la estabilidad del sistema.
En el Informe de Bancos publicado por la autoridad monetaria, se detalló que las previsiones constituidas por las entidades cubrían en mayo el 86,3% de la cartera irregular y representaban el 6,6% del total de los créditos otorgados. De este modo, el crédito en situación irregular neto de previsiones equivale al 2,2% de la Responsabilidad Patrimonial Computable (RPC).
Asimismo, la integración total de capital del sistema bancario alcanzó el 30,7% de los activos ponderados por riesgo, mostrando un exceso de integración del 280,3% en comparación con las exigencias normativas vigentes, lo que otorga un margen significativo para contener los efectos del aumento del incumplimiento.

