Selección Argentina: Rodrigo De Paul apuntó contra quienes esperaban la caída y denunció “conspiraciones infundadas”
El mediocampista de la Selección Argentina, Rodrigo De Paul, rompió el silencio en sus redes sociales tras la caída del equipo ante España en el partido decisivo del Mundial. A través de un mensaje en el que combinó la frustración por el resultado con un análisis sobre el entorno que rodeó al grupo, el futbolista respaldó la labor del plantel y apuntó contra quienes criticaron al conjunto nacional durante el torneo.
En su publicación, el volante reconoció el dolor por no haber podido revalidar el título conquistado en Qatar 2022.
“El dolor más grande es porque no pudimos llevar otra vez la copa del mundo a nuestro país, porque si hay alguien que merecía volver a vivir esa sensación, eran ustedes”, escribió.
Pese al golpe deportivo, el jugador subrayó que el respaldo de la hinchada va más allá de un resultado:
“Con el correr de las horas nos van haciendo caer que la identificación que tienen con este grupo va más allá del trofeo y eso es algo de lo que me quiero agarrar para poder transitar este momento”.
Críticas, “conspiraciones” y el respaldo a la camiseta
El futbolista no ocultó su enojo con un sector que, a su criterio, aguardaba un tropezón del conjunto argentino durante todo el certamen.
“Hoy miro cuánta gente esperaba esta caída, instalando durante toda la copa del mundo conspiraciones infundadas para calmar el dolor de otro por no poder vivir lo que todos los argentinos estábamos viviendo, porque nuestras sonrisas molestan, porque nuestras maneras les joden”, manifestó.
A pesar de las versiones contrapuestas y la presión externa, De Paul aseguró que las críticas terminaron por cohesionar aún más a los dirigidos por Lionel Scaloni.
“Pero eso no hizo más que reafirmar que la pasión y el amor por nuestra camiseta puede con todo”, agregó, y cerró con una frase contundente: “Me dolerá mucho tiempo pero hoy más que nunca estoy orgulloso de ser argentino”.
Una final tensa y condicionada por los fallos
El duelo decisivo frente al conjunto español estuvo marcado por momentos de máxima fricción y protesta dentro del campo de juego. La Argentina debió afrontar un tramo crucial del segundo tiempo con diez futbolistas tras sufrir una expulsión, lo que alteró por completo los planes del cuerpo técnico.
La tensión también se trasladó a la zona técnica: el entrenador Lionel Scaloni fue amonestado por el árbitro esloveno Slavko Vincic al reclamar una decisión arbitral. En medio de las variantes tácticas obligadas por la inferioridad numérica, el cuerpo técnico debió rearmar las líneas para sostener al equipo en cancha, en un desarrollo donde el margen de maniobra quedó reducido hasta el silbatazo final.

