Crisis salarial: el intendente Cecilio Salazar no puede pagar aguinaldos y San Pedro afronta un paro
El municipio bonaerense de San Pedro atraviesa una severa crisis financiera que desembocó en un paro de actividades de 48 horas convocado por los trabajadores municipales. El intendente peronista Cecilio Salazar no logró reunir los recursos necesarios para abonar el medio aguinaldo a unos 1.200 empleados de la comuna, por lo que aguarda una asistencia financiera de emergencia por parte del gobierno provincial de Axel Kicillof.
Un reclamo que acumula tres semanas de tensión
La medida de fuerza fue puesta en marcha por el Sindicato de Trabajadores Municipales de San Pedro, conducido por Juan Cruz Acosta, tras tres semanas de negociaciones y protestas que no llegaron a buen puerto. Según estimaciones del Ejecutivo local, se requieren unos 890 millones de pesos para hacer frente a la liquidación del Sueldo Anual Complementario (SAC), mientras que desde la representación gremial ubican esa masa salarial en torno a los 750 millones de pesos.
Frente al ahogo presupuestario, Salazar entabló contactos con el ministro de Economía bonaerense, Pablo López, con el objetivo de gestionar el giro de Aportes del Tesoro o giros extraordinarios. Sin embargo, los recursos provinciales aún no desembarcaron en las arcas municipales.
“Los sueldos de junio se pagaron, un día fuera de término, pero se pagaron. Pidieron ayuda a la Provincia y no les han girado. Hoy pagarían las horas extras, pero para el aguinaldo esperan la ayuda de Provincia. Además, ahora se les juntará con los sueldos de julio”, sintetizó Acosta.
El escenario de conflictividad en el distrito no es aislado. El jefe comunal, alineado con Kicillof en la interna del justicialismo a través del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), mantiene un histórico enfrentamiento con el gremio local. A esta crisis se le sumó, a mediados de junio, una paralización de cuatro días en el servicio de recolección de residuos por un retraso en el pago del canon mensual de 300 millones de pesos a la empresa concesionaria Ashira.
Caída de recursos y el espejo del municipio de Azul
El ahogo financiero de San Pedro refleja un problema extendido en el conurbano y el interior bonaerense. La merma en la recaudación de tasas municipales sumada a la caída de las transferencias por coparticipación provincial —que en el primer trimestre registraron sus niveles más bajos desde 2020, según mediciones de la consultora PPA— dejó a varios distritos con complicaciones para afrontar compromisos salariales.
Una situación similar se vivió recientemente en Azul, donde el intendente Nelson Sombra debió desdoblar el pago de los aguinaldos. La demora entre el primer y el segundo tramo provocó una huelga y movilización respaldada por el Sindicato de Trabajadores Municipales de Azul, liderado por Luciano Varela, y por la Federación de Trabajadores Municipales Bonaerenses de Hernán Doval. En ese caso, la tensión se desactivó luego de que la Gobernación destrabara una partida presupuestaria el día lunes.
Ante este panorama, diversos intendentes impulsan reclamos para flexibilizar el uso de las partidas provinciales. Específicamente, solicitan que la totalidad del Fondo de Emergencia y Fortalecimiento Municipal —nutrido del 8% de los recursos obtenidos por endeudamiento de la Provincia— pase a ser de “libre disponibilidad”. Actualmente, por normativa, un 30% de esos recursos debe aplicarse de manera obligatoria a programas específicos de infraestructura, transporte y cultura.

