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Acusaciones en el Mundial: la prensa inglesa denunció 31 «artes oscuras» de la Selección argentina

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La histórica victoria de la Selección argentina sobre Inglaterra en la semifinal del Mundial disputada en Atlanta desató una fuerte polémica en el Reino Unido. Lejos de asimilar la derrota desde lo futbolístico, la prensa británica reaccionó con dureza y acusó al conjunto dirigido por Lionel Scaloni de haber recurrido de forma sistemática a las «artes oscuras» para desestabilizar psicológicamente al seleccionado conducido por Thomas Tuchel.

El prestigioso diario inglés The Telegraph publicó un extenso informe donde detalla cronológicamente 31 supuestas provocaciones, infracciones tácticas y gestos antideportivos cometidos por los futbolistas argentinos a lo largo del encuentro. Según el medio británico, estas acciones formaron parte de una estrategia deliberada para sacar de foco a las principales figuras de Inglaterra, especialmente al mediocampista del Real Madrid, Jude Bellingham.

«Desde entradas tardías hasta disputas sin balón e intentos de conseguir la expulsión de Harry Kane, los maestros sudamericanos de las artes oscuras hicieron honor a su reputación en la semifinal de la Copa del Mundo», sentenció el periódico inglés en su informe.

El desglose de la lista: de la presión física a las provocaciones

La lista de reclamos de los británicos comienza de manera prematura. Apenas transcurridos 19 segundos de juego, señalan un empujón de Alexis Mac Allister sobre Elliot Anderson. Dos minutos después, registran un cruce de Leandro Paredes contra Bellingham, quien fue claramente el jugador más buscado por la marca argentina. A los tres minutos, se sumó la primera tangana de la noche tras un golpe con el brazo de Enzo Fernández sobre Anderson, jugada que el árbitro Ismail Elfath sancionó sin amonestación.

Uno de los nombres propios más apuntados por el informe es el de Giuliano Simeone. Al delantero se le adjudican diversas maniobras de distracción y juego físico: una infracción táctica para cortar un avance rápido, demorar la entrega de la pelota en un saque de banda que derivó en un cruce con el arquero Jordan Pickford, y un supuesto cabezazo sobre Marc Guéhi. Cabe destacar que el propio Pickford había encendido la temperatura del partido previamente al celebrar el gol de Anthony Gordon con gestos obscenos hacia la tribuna.

La agresividad defensiva de la «Scaloneta» también incluyó festejos desmedidos en la cara de los rivales. El defensor Cristian «Cuti» Romero le gritó el gol del empate de Enzo Fernández directamente a Pickford, mientras que en el tiempo de descuento, Gonzalo Montiel desafió con la mirada y celebró una recuperación defensiva en la cara de Bellingham, coronando un clima de extrema tensión competitiva.

Lionel Messi y el banco de suplentes, también señalados

El informe de la prensa inglesa no perdonó ni siquiera al capitán argentino. A Lionel Messi le recriminan haber protestado con insistencia ante el árbitro antes del entretiempo, continuar los reclamos en el túnel de vestuarios y, ya en la segunda mitad, sujetar a Bellingham cuando el balón ya no estaba en juego, además de un leve empujón sobre Djed Spence.

Incluso se denunciaron situaciones extrafutbolísticas fuera de los límites del campo de juego. El periódico remarcó que, antes de finalizar la primera etapa, alguien desde el banco de suplentes argentino arrojó una pelota al campo para impedir que Reece James ejecutara un lateral rápido. Sobre el final del partido, también cuestionaron que varios jugadores argentinos rodearan al juez para exigirle que no detuviera las acciones mientras el defensor John Stones se encontraba tendido en el césped.

A pesar de las quejas británicas, el partido se rigió bajo los parámetros habituales de una semifinal mundialista de alta intensidad, donde el juego psicológico y el temperamento juegan un papel crucial. Con el triunfo consumado, la Selección argentina se enfoca en una nueva final del mundo, dejando atrás el debate sobre las supuestas «artes oscuras» que hoy acapara las portadas en Inglaterra.

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