Franco Colapinto en Bélgica: pasión por la Scaloneta y chicanas en el paddock
El piloto argentino Franco Colapinto volvió a mostrar su ferviente pasión por la Selección Argentina en la antesala del Gran Premio de Bélgica, en el mítico circuito de Spa-Francorchamps. En un ambiente dominado por la tensión de la alta competencia, el oriundo de Pilar priorizó su amor por los colores celeste y blanco y revolucionó el paddock con un particular homenaje a Lionel Messi.
Colapinto arribó a las instalaciones del trazado belga vistiendo la camiseta alternativa azul de la Selección con el dorsal número 10. Lejos de limitar su fanatismo a un simple gesto, el joven corredor aprovechó la oportunidad para chicanear a sus compañeros ingleses de la escudería Alpine, sumando una dosis de folklore futbolero al fin de semana de automovilismo.
Más nervios por el fútbol que por la carrera
El bonaerense no ocultó que vive los compromisos del equipo conducido por Lionel Scaloni con una intensidad que, por momentos, supera a la de su propia actividad profesional. En declaraciones previas a la actividad en pista, el piloto admitió haber sentido «más nervios por la final que por la carrera» y propuso, entre risas, «un minuto de silencio» para sus colegas británicos.
Al referirse al histórico triunfo por 2 a 1 de la Selección nacional ante el combinado de Inglaterra, Colapinto se mostró profundamente conmovido por la entrega y el carácter del plantel argentino en las instancias decisivas:
«Estoy extremadamente feliz de ser argentino y orgulloso de que nunca se rindieran»
Con este tipo de gestos, el piloto no solo consolida su perfil como una de las máximas promesas del automovilismo internacional en su camino hacia la Fórmula 1, sino que también reafirma su rol como un auténtico embajador de la cultura y el sentimiento deportivo argentino en los talleres de las categorías más exigentes de Europa.

