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Éxtasis en Palermo: 30 mil personas vibraron en el Fan Fest con el histórico triunfo de la Selección ante Inglaterra

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La Plaza Seeber de Palermo se convirtió este miércoles en el corazón del desahogo argentino. Más de 30.000 personas se congregaron en el Fan Fest porteño, ubicado en la intersección de las avenidas Sarmiento y Del Libertador, para vivir una tarde de extrema tensión que terminó en una fiesta inolvidable tras el triunfo por 2 a 1 de la Selección Argentina ante Inglaterra, sellando el histórico pase a la gran final del Mundial.

Del sufrimiento al desahogo en Plaza Seeber

El clima festivo inicial se transformó en pura tensión a los 54 minutos, cuando Inglaterra abrió el marcador y sembró la incertidumbre en el predio. Sin embargo, la mística del equipo nacional volvió a encender la fe de la multitud. Los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez desataron la euforia colectiva y revirtieron un partido sumamente complejo, transformando el espacio verde de Palermo en un hervidero de abrazos, lágrimas y cánticos tradicionales contra el rival británico.

Entre la multitud, las historias de cábalas y promesas se multiplicaban a cada paso. Anabel Cobrero, una cordobesa que reside en Buenos Aires, le confesó a Clarín su particular ritual para este encuentro clave:

«Vine al fan fest por cábala, de hecho. Todos los partidos los vi con personas distintas, ya los vi con mis diferentes grupos de amigos y hoy tenía que verlo con desconocidos»

. En sintonía, Mariano Oca, quien asistió a las últimas tres convocatorias en el predio, reveló que su cábala infalible consistía en ingresar una vez que el partido ya había comenzado.

Historias de pasión y un sentimiento que une

La convocatoria no solo atrajo a residentes locales, sino también a hinchas que viajaron especialmente para la ocasión. Verónica Gil Suárez, una argentina que vive en Barcelona, regresó al país para experimentar la pasión mundialista en primera persona.

«Estoy eufórica, tenía que vivir esta emoción en el país y me voy a quedar acá hasta que termine el mundial»

, aseguró emocionada. Asimismo, la boliviana Gabriela Tapia sumó su apoyo incondicional:

«Apoyo a Argentina desde casi toda mi vida, estoy emocionadísima»

.

Incluso para quienes debían cumplir funciones laborales durante la jornada, la emoción resultó inevitable. Alexis Dotti, operario de seguridad del predio, admitió que, pese a no ser un ferviente seguidor del fútbol, el ambiente de la tarde lo desbordó por completo, destacando la increíble energía y la comunión entre el personal de servicio y los hinchas que se fundieron en abrazos espontáneos con el pitazo final.

La ilusión final ante España

Para muchos de los presentes, la jornada trascendió lo estrictamente deportivo. Marisa Ibáñez, una abogada que llegó al Fan Fest directo desde su oficina, describió postales de una jornada comunitaria única, donde se borraron las diferencias sociales en pos de un objetivo común. Relató cómo el desahogo final unió a trabajadores, familias enteras y personas en situación de vulnerabilidad en un solo festejo.

Con la clasificación consumada, el clásico grito de «¡Argentina, Argentina!» retumbó en todo Palermo mientras la música tropical comenzaba a sonar para dar inicio a una noche de festejo extendido. Ahora, la expectativa se traslada al próximo domingo, donde España será el último obstáculo en el camino hacia la gloria eterna. En Plaza Seeber, la ilusión de volver a levantar la Copa del Mundo quedó a solo un paso.

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