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Yerba mate: India aprobó la importación comercial regular y se desploman los aranceles

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La República de la India aprobó las habilitaciones sanitarias y aduaneras necesarias para la importación comercial regular de yerba mate argentina, un paso clave que deja atrás los envíos de prueba y abre un mercado de escala masiva. La medida es el resultado de un trabajo articulado entre la Cancillería, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), los gobiernos de Misiones y Corrientes, y las principales empresas del sector yerbatero para eliminar las trabas regulatorias que dificultaban el ingreso del producto.

El anuncio del nuevo estatus sanitario fue confirmado por el ministro de Agro y Producción de Misiones, Facundo López Sartori, luego de la oficialización por parte de la Food Safety and Standards Authority of India (FSSAI), el organismo que regula la seguridad alimentaria en el país asiático. La decisión implica un giro estratégico para la actividad, ya que permite desarrollar operaciones comerciales continuas y estables en lugar de los acotados envíos de testeo previos.

El fin de las trabas regulatorias y una fuerte baja arancelaria

Hasta este anuncio, la yerba mate era considerada un producto exótico en la India. Esto obligaba a los compradores a tramitar solicitudes específicas y complejas que demoraban meses, incluso para cargamentos mínimos. Además, debían afrontar aranceles de importación superiores al 130%.

Con la incorporación definitiva del producto al Código Alimentario indio, las reglas de juego cambian por completo. Yonathan Klimiuk, gerente de Klimiuk Infusiones y miembro de la comitiva comercial que destrabó las negociaciones, calificó la medida como un «hecho histórico» y detalló las nuevas condiciones operativas:

“Con esta incorporación al Código Alimentario, el proceso cambia por completo. Ahora basta con que exista el contacto comercial entre la empresa argentina y la importadora en India, y se paga un arancel que hoy ronda el 30%”

Empresas nacionales de primera línea como Playadito, Piporé, Las Marías, Primicia y la firma de Klimiuk ya venían trabajando en este objetivo y preparan los primeros embarques destinados a clientes e importadores en el territorio indio.

La experiencia de los pioneros y el desafío de los costos

El camino hacia la India no es nuevo, pero sí complejo. La cooperativa Piporé fue una de las pioneras en explorar este destino hace una década, llegando a abrir una oficina de representación en Delhi. Sin embargo, las barreras impositivas y los altos costos operativos forzaron el cierre de esa filial hace un año y medio.

Raúl Karaben, socio de Piporé, explicó que las restricciones previas encarecían el producto al punto de restringir su consumo únicamente a los sectores de mayor poder adquisitivo de la sociedad india. Con el nuevo esquema arancelario, las expectativas se renuevan de cara al futuro de las exportaciones regionales:

“Si la yerba puede entrar a precios accesibles, porque no tendría los impuestos de importación tan grandes, claramente tendríamos una oportunidad. Estaremos expectantes a ver qué sucede”

Adaptación cultural y salida a la sobreproducción local

Para ingresar con éxito en una cultura sin tradición matera, las provincias de la Mesopotamia y la Cancillería debieron reformular la presentación del producto. La ministra de Industria, Trabajo y Comercio de Corrientes, Mariel Gabur, recordó las misiones comerciales de promoción que encabezó junto al entonces gobernador Gustavo Valdés y destacó que se buscó diferenciar a la yerba del té tradicional, aunque adaptando su formato de consumo.

En esa línea, firmas como Las Marías desarrollaron blends específicos para ser consumidos en saquitos, una forma más amigable para el público indio. Las industrias locales cuentan con la capacidad técnica para producir versiones solubles, en polvo o extractos para infusiones.

Finalmente, Gabur remarcó que la apertura de mercados externos es vital para descomprimir la situación de sobreproducción que atraviesa el sector yerbatero en la Argentina, donde el mercado interno se encuentra saturado tras años de expansión de hectáreas plantadas:

“No podemos seguir peleando eternamente por 50 millones de argentinos que consumen yerba mate y representan cerca del 90% del consumo. Lo que tenemos para crecer en la Argentina es muy poco y tenemos que pensar en los mercados externos”

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