Chicharrita del maíz: el insecto sigue fuerte en el norte y se reduce en el centro-sur
La chicharrita del maíz (Dalbulus maidis), un insecto plaga que transmite virus y bacterias letales para los cultivos, presenta un comportamiento heterogéneo en Argentina, según el último relevamiento de la Red Nacional de Monitoreo. Las regiones del noreste (NEA), noroeste (NOA) y Centro-Norte concentran las mayores poblaciones del vector, mientras que en el Centro-Sur y el Litoral se observa una relativa estabilidad y menores niveles de presencia.
El informe, realizado entre el 1 y el 15 de junio de 2026, destaca la persistencia de la plaga en las zonas endémicas, aunque con variaciones significativas entre ellas. La comprensión de esta dinámica es crucial para la planificación de futuras campañas agrícolas.
Situación en las regiones endémicas y con alta presión
En el NOA, considerado una de las zonas endémicas, las poblaciones de Dalbulus maidis continúan siendo altas. El relevamiento registró un leve aumento en la proporción de localidades con máxima abundancia, es decir, aquellas con capturas superiores a 100 adultos por trampa, que alcanzaron el 83 por ciento del total monitoreado.
Por su parte, en el NEA, la otra zona endémica del país, la plaga mantuvo los mismos elevados niveles que en el monitoreo anterior. En esta región, el 54 por ciento de las capturas superaron los 100 adultos por trampa, indicando una presión constante sobre los cultivos de maíz.
La región Centro-Norte también mostró una alta presión de la chicharrita, con presencia en el 97 por ciento de las localidades. Sin embargo, se observó un descenso en la proporción de zonas con máxima abundancia, que bajó del 81 al 64 por ciento, lo que podría indicar una leve moderación en la intensidad de la plaga en algunas áreas específicas.
Menor presencia en el Litoral y Centro-Sur
En contraste con las regiones del norte, el Litoral presenta una retracción en las poblaciones más densas de la plaga. Si bien la distribución de la chicharrita es generalizada en esta zona, las localidades con más de 100 adultos por trampa cayeron del 26 al 16 por ciento respecto al relevamiento anterior. Las mayores concentraciones se detectaron en las provincias de Entre Ríos y Corrientes.
La región Centro-Sur es la que muestra el escenario más favorable, con predominio de la ausencia de la plaga en el 47 por ciento de las localidades. Los niveles de abundancia fueron bajos, con solo el 6 por ciento de las zonas dentro de la categoría de máxima presencia, lo que representa un descenso significativo frente al 13 por ciento registrado previamente.
El informe de la Red Nacional de Monitoreo también incluyó datos sobre el porcentaje de individuos portadores de Corn Stunt Spiroplasma (CSS), la enfermedad del achaparramiento del maíz, en tres localidades de la región Centro-Norte. Estos datos evidencian bajos niveles de portación, un dato relevante para la evaluación del riesgo de la enfermedad.
Desde la Red, los especialistas enfatizan la importancia de «monitorear activa y sistemáticamente también durante el período otoño-invernal, para comprender la dinámica poblacional estacional de este vector, particularmente en relación con las heladas, y así poder detectar cambios en su distribución espacial y anticipar escenarios de riesgo para las próximas campañas agrícolas».

