Deuda de empresas: La Serenísima baja su tasa en dólares y un gigante eléctrico sale del default
Dos importantes jugadores del sector productivo argentino, Mastellone Hermanos (La Serenísima) y Generación Mediterránea (GEMSA) del Grupo Albanesi, lograron reestructurar sus pasivos y mejorar sus condiciones financieras. La láctea consiguió una significativa reducción en la tasa de interés para su deuda en dólares, mientras que la energética salió de un default que arrastraba desde el año pasado.
En el caso de Mastellone, la empresa láctea controlante de la marca La Serenísima, la reciente colocación de una Obligación Negociable (ON) en dólares le permitió bajar la tasa de interés que paga del 10,95% al 6,50%. Esta mejora se produce luego de que Arcor y Danone completaran la adquisición del 100% del paquete accionario en marzo pasado, sumando el 51,1% restante a su participación previa del 49%.
La nueva ON, emitida por US$ 42 millones, tiene un vencimiento a dos años y su tasa del 6,50% se alinea más con los costos de financiamiento de sus nuevos accionistas, como el 5,25% obtenido por Arcor en una emisión reciente de US$ 50 millones. Esta operación permitirá a Mastellone renovar una deuda que vence el próximo 30 de junio a un costo considerablemente menor.
Generación Mediterránea reestructura US$ 1.500 millones
Por otro lado, Generación Mediterránea (GEMSA), la unidad de generación eléctrica del Grupo Albanesi, anunció la reestructuración exitosa de una deuda cercana a los US$ 1.500 millones en los mercados de capitales, tanto nacionales como internacionales. La compañía había entrado en default en junio de 2025.
A través de un comunicado, GEMSA informó que se readecuaron los plazos de pago para ajustarlos a la capacidad real de cumplimiento de la empresa, dando por finalizada una situación que se había originado en abril de 2025. La compañía atribuyó el default a una combinación de factores externos e internos. Generación Mediterránea opera 10 centrales de generación distribuidas en 7 provincias, con una capacidad instalada de 1.855 MW, lo que representa casi el 8% de la energía térmica del país.
Durante todo el proceso de reestructuración, GEMSA aseguró la operación ininterrumpida de sus centrales, manteniendo la continuidad de los mantenimientos y el suministro de repuestos mediante acuerdos con proveedores estratégicos. Además, la empresa adoptó medidas para preservar su continuidad operativa y finalizar inversiones críticas por US$ 600 millones. Entre estas inversiones se destacan la puesta en marcha de la Central Térmica de Cogeneración Arroyo Seco en Santa Fe, y las ampliaciones de las centrales Ezeiza en Buenos Aires y Modesto Maranzana en Córdoba.

