De San Martín a Kansas: El hincha de Racing que cruzó América a dedo para ver a la Selección
Alejo Gastón Ciganotto, un joven de 23 años oriundo de San Martín, Provincia de Buenos Aires, ha capturado la atención por una hazaña digna de un aventurero: viajar a pie y a dedo desde su localidad natal hasta Kansas, Estados Unidos, con el objetivo de presenciar el primer partido de la Selección Argentina en el Mundial. Este fanático de Racing, conocido por sus extensas travesías para seguir a su equipo, llevó su pasión a un nuevo nivel, enfrentando desafíos y viviendo experiencias únicas en el camino.
La particularidad de Alejo no reside solo en su amor por la Academia, que lo llevó a países como Chile, Brasil, Uruguay, Paraguay y Colombia, sino en el método de sus viajes: siempre a pie o haciendo dedo. Para esta última aventura mundialista, la meta era aún más ambiciosa. Tras obtener la visa de ingreso a Estados Unidos, comenzó a planificar un recorrido que estimó en 300 kilómetros diarios, aunque finalmente partió con 75 días de anticipación, logrando llegar a destino antes de lo previsto.
Un viaje con una gran noticia personal
El desafío de Alejo se entrelazó con un momento trascendental en su vida personal. Semanas antes de iniciar su travesía, su novia, de nacionalidad brasileña pero residente en Argentina, le comunicó una noticia que cambiaría sus planes: un test de embarazo positivo. “Fue hermoso cuando me lo contó”, recuerda Alejo con emoción, explicando que la paternidad ya era un tema conversado y que la llegada de un hijo le daría “esa seguridad de que iba a volver y que la distancia no iba a afectar la relación”.
Mientras Alejo avanza en su viaje, su novia regresó a Brasil con su familia. El plan es que, al finalizar el Mundial, él vuele a Brasil para el nacimiento de su hijo y luego regresen juntos a vivir a Argentina. Esta situación añade una capa de emotividad y propósito a su ya extraordinaria aventura, demostrando cómo la distancia y los desafíos pueden fortalecer los lazos afectivos.
Mochilero y creador de contenido: la ruta del día a día
Alejo, quien también es creador de contenido en plataformas como TikTok, YouTube e Instagram, comparte sus andanzas de mochilero con una creciente comunidad de seguidores. Su estrategia de viaje es improvisada pero efectiva: “El recorrido lo planifico día a día, avanzo hasta donde puedo, busco un hospedaje y sigo avanzando. Al otro día me levanto y voy a la ruta, así todo el tiempo”, cuenta.
A pesar de la preocupación de su madre, que le aconseja tomar micros por los peligros, Alejo minimiza los riesgos, aunque reconoce que familiares y amigos lo consideran “loco”. Sin embargo, siempre les avisa su ubicación en las noches para tranquilizarlos. Para sustentar el viaje, utiliza sus ahorros, recibe ayuda familiar y donaciones, además de realizar “alguna que otra publicidad en mis redes, todo bastante improvisado, agarro de todos lados y trato de gastar lo menos posible para ir aliviando los gastos”.
La travesía lo llevó a dormir en casas de seguidores, hostels y hoteles de ruta. En Perú, debió comprar un bolso más grande, y en Costa Rica, un seguidor le regaló una mochila de mochilero más cómoda. Solo en tres ocasiones, una de ellas por una fiebre de 40 grados en Costa Rica, optó por subirse a un micro para avanzar durante la noche y descansar.
Momentos de tensión y sorpresas en el camino
Durante su recorrido, Alejo experimentó tanto la hospitalidad de la gente como situaciones de peligro. «En todos los países tuve re lindas experiencias, no he sufrido tanto la distancia y la gente me ayuda mucho. En Colombia la gente es super hospitalaria, es un país muy amable; Costa Rica y Guatemala también lo son. México me sorprendió, también tuve buen trato», relata agradecido.
Aunque se considera intuitivo para evitar robos, el momento más tenso lo vivió al cruzar la selva entre Colombia y Panamá con un amigo y tres chicas.
“Terminamos en un pueblo indígena donde no nos querían. Nosotros no teníamos efectivo y nos querían cobrar el impuesto forestal, impuesto por esto, por lo otro. No te podés ir del pueblo de noche porque no te dejan, fue muy loco”
Afortunadamente, lograron resolver la situación al día siguiente.
Otro episodio de riesgo lo protagonizó en Perú, donde se unió a una caminata de la barra “Universitario” desde uno de los barrios más peligrosos de Lima hasta el barrio del clásico rival. “Yo pensaba que era una caminata normal, que iba a estar con la hinchada cantando y listo, pero no”, admite Alejo, quien al día siguiente se enteró de que este tipo de eventos había resultado en muertes en años anteriores, a pesar de que en su caso no hubo incidentes.
El sueño del Mundial y la «suerte» de Alejo
Alejo partió sin entradas para los partidos del Mundial, pero con la firme convicción de que “algo va a pasar”. “Espero que el viaje se haga viral para conseguir algún sponsor o las entradas. Algo va a pasar, pensaba, soy una persona con mucha suerte y siempre me salen las cosas bien”, confía. Su optimismo dio frutos cuando un seguidor suyo en Estados Unidos, al enterarse de su travesía y su falta de entradas, lo invitó al partido contra Austria.
Más allá de los partidos, Alejo disfrutó coleccionando camisetas de equipos de fútbol locales, sumando ya 30 a su colección, y pasando unos días con su novia en Bolivia. Su regreso, como el resto de su viaje, aún no está definido, pero no es algo que lo preocupe. Está tranquilo de que, de algún modo, lo resolverá.

