Sociedad

Lidia Brodsky, a los 89 años: de profesora de yoga a estrella de streaming y teatro

Compartir:

A sus 89 años, Lidia Brodsky demuestra que la plenitud no tiene edad. Con una energía contagiosa, esta argentina se ha convertido en un fenómeno, animándose a explorar nuevas facetas que la mantienen activa y conectada. Desde conducir su propio programa de streaming hasta participar en un taller de teatro y continuar con su pasión por el yoga, Lidia redefine el concepto de envejecimiento.

Su incursión más reciente es en el mundo digital con Los viajes de Lidia, un micro semanal donde comparte sus experiencias alrededor del mundo. Para cada emisión, Lidia rescata los diarios y cuadernos que escribió durante sus travesías, como el viaje que realizó en mayo y junio de 1983 por ciudades como El Cairo, Luxor, Karnak y Marruecos. Sus anécdotas, llenas de humor y perspicacia, capturan la atención de su audiencia, incluyendo a sus nietos que viven en Austria y Alemania, fortaleciendo así su vínculo familiar a la distancia.

Recuerdos de viaje y nuevas pasiones

Entre las historias que ha compartido, Lidia recuerda con una sonrisa el peculiar episodio en el que, junto a su marido, notaron que una misma persona los seguía por distintas ciudades de Egipto y Marruecos. “Pensaba que éramos espías disfrazados de turistas”, rememora. También narra las curiosidades culturales de Marruecos, donde tuvieron que cubrirse de pies a cabeza para visitar sitios históricos, o la propuesta inesperada de un hombre con flores para tomar el té, ¡mientras estaba del brazo de su esposo!

La pasión por los viajes se complementa con una agenda variada que incluye el cuidado de su huerta en el hogar, donde recientemente plantó girasoles, una actividad que la conecta con la naturaleza y le evoca su gran jardín en Castelar. En esa localidad, Lidia dirigió un instituto de yoga durante más de 25 años. Hoy, recuperó su espíritu docente y, una vez al mes, corrige las posturas de los residentes que se acercan al salón del hogar en Chacarita, promoviendo el bienestar corporal a través de técnicas de relajación y automasajes.

El arte y el bienestar como pilares

El taller de teatro es otra de sus grandes apuestas. Actualmente, Lidia y su grupo ensayan la ópera Otello de William Shakespeare, una investigación que la ha mantenido ocupada gran parte del año. “Me encanta esta investigación que llevó casi todo el año. Es parte de lo mismo, disfrutar todo lo que hago, me hace muy bien y me mantiene activa”, subraya desde el Estudio Ledor, el canal de la Fundación LeDor VaDor, donde reside desde hace tres años. Lidia se mudó al hogar junto a su marido, quien falleció al mes de instalarse, pero ella decidió quedarse, encontrando allí un nuevo propósito y una comunidad vibrante.

Además, Lidia ha retomado la pintura y se ha animado a incursionar en el mosaiquismo. Participa en todos los talleres culturales y en ejercicios que contribuyen a ejercitar la memoria. “Por suerte mi disco rígido todavía anda bien”, bromea. Para ella, sostener proyectos personales, ya sea sola o acompañada, es un beneficio clave para un envejecimiento saludable. “Hacer lo que me gusta es vital, porque los años no vienen solos”, enfatiza Lidia Brodsky, quien hoy es una inspiración para muchos, demostrando que la vitalidad y la curiosidad pueden potenciar la calidad de vida a cualquier edad.

Compartir: