Sociedad

Cayeron motochorros que robaron tres motos en 33 minutos en San Isidro y extorsionaban a las víctimas

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Una banda de motochorros, oriunda de Villa Hidalgo en el partido bonaerense de San Martín, fue desarticulada luego de una serie de robos violentos de motocicletas en San Isidro y Vicente López. La particularidad de su accionar quedó en evidencia el pasado 30 de marzo, cuando en poco más de 33 minutos, los delincuentes concretaron el robo de tres motos, disparando sus armas de fuego para intimidar a las víctimas.

El modus operandi del grupo era siempre el mismo: dos motochorros circulaban por las calles en busca de vehículos para sustraer. No dudaban en disparar si encontraban resistencia. La investigación judicial, a la que tuvo acceso LA NACION, reveló que la banda protagonizó una decena de robos en marzo, principalmente en Boulogne, San Isidro, y un golpe en Carapachay, Vicente López.

Extorsión y una mañana de terror

Además de los robos, uno de los hechos más graves involucró la extorsión a una de las víctimas. Tras sustraerle una Honda Titán CG150, la banda le exigió 500.000 pesos entre 24 y 48 horas después del asalto para devolverle la moto. La entrega del dinero se concretó el 23 de marzo, cerca de las 17, en las inmediaciones de la villa de San Martín.

La mañana del 30 de marzo fue particularmente intensa para los delincuentes. Entre las 6.30 y las 7.03, la banda atacó tres veces. El primer asalto ocurrió en Thames y Fray Cayetano Rodríguez, Boulogne. Enzo V., de 19 años, y Lautaro E., a bordo de una moto Rouser roja, interceptaron a una pareja en una Honda XR 150. Con un arma de fuego apuntando a la cabeza del conductor, uno de los motochorros gritó: “¡La moto, dame la moto! ¡Bajate!”, y disparó para obligarlos a detenerse. La pareja abandonó el vehículo, que quedó en poder de los ladrones.

“¡La moto, dame la moto! ¡Bajate!”

Veintitrés minutos después, Enzo V. y un cómplice atacaron en la avenida Ader y Acassuso, Carapachay. En esta ocasión, se presume que utilizaron la Honda XR 150 robada previamente. Cuando la víctima, Jorge Alberto S., intentó escapar en su Honda Titán CG150 blanca, Enzo V. le disparó. Aunque Jorge Alberto S. logró quitar la llave de ignición, los delincuentes se llevaron la moto de todas formas.

El último golpe de esa mañana se registró a las 7.03 en Camino Real Morón y Olazábal, en el barrio La Horqueta de Boulogne. Allí, los motochorros interceptaron al conductor de una moto KTM Duke. “¡Dame la moto! ¡Dámela o te mato!”, gritaron antes de efectuar dos disparos. La víctima abandonó el vehículo, y los asaltantes huyeron con él.

Investigación y detenciones

La fiscal María Paula Hertrig, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Boulogne, lideró la investigación. Con la colaboración de detectives de la Estación de Policía Departamental de San Isidro y personal de la Secretaría de Seguridad de San Isidro, se logró identificar a los integrantes de la banda. La semana pasada, se realizaron varios allanamientos en la Villa Hidalgo, San Martín, donde fueron detenidos Enzo V. y otros tres sospechosos.

Fuentes del caso informaron que “cuando el personal de la policía bonaerense y de la Patrulla Municipal de San Isidro irrumpió en su casa, Enzo V. intentó escapar por los techos, pero fue alcanzado y reducido a los pocos metros”. A la banda se le atribuyen ocho robos y dos tentativas de homicidio. “En todos los golpes que dieron hubo disparos de armas de fuego”, agregaron las fuentes judiciales.

La identificación de los sospechosos fue posible gracias al análisis de las filmaciones de las cámaras de seguridad y las lectoras de patentes instaladas por el municipio. Desde la Municipalidad de San Isidro destacaron que “el seguimiento de los sospechosos estuvo a cargo de los oficiales del Centro de Operaciones Municipal (COM), que lograron reconstruir los movimientos de la banda mediante el cruce de imágenes de videovigilancia y alertas emitidas por las lectoras de patentes instaladas en accesos estratégicos. La información permitió identificar los vehículos utilizados en los robos, establecer recorridos frecuentes y determinar los horarios en los que actuaban”.

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