Caso Loan: el manejo de las donaciones por la familia generó distancia en 9 de Julio
A dos años de la desaparición de Loan Danilo Peña, el niño visto por última vez el 13 de junio de 2022 en la casa de su abuela en 9 de Julio, Corrientes, la familia se encuentra virtualmente sola en el pueblo. Pese a una misa en su recuerdo en la Costanera de Corrientes, en la localidad donde ocurrieron los hechos no hubo manifestaciones masivas para pedir por su aparición, ni siquiera al coincidir el aniversario con el inicio del juicio.
La falta de apoyo de la comunidad local se atribuye, en gran parte, a la opacidad en el manejo de las donaciones que miles de personas realizaron para colaborar con la búsqueda de Loan. Los movimientos bancarios y el destino de los fondos generaron sospechas y un distanciamiento con los vecinos.
Millones de pesos y polémicos gastos
La polémica se centró en Mariano Peña, uno de los hermanos de Loan, quien recibió millones de pesos en su cuenta de Mercado Pago. Según la agencia Noticias Argentinas, Mariano había compartido su alias bancario en un programa de televisión para que las personas pudieran realizar aportes.
Se estima que la familia recibió al menos $170 millones a través de 14.000 transacciones bancarias en pocas horas. La intención inicial de crear una fundación para administrar los fondos, sin embargo, nunca se concretó. Esto alimentó las versiones de que el dinero se habría utilizado para fines ajenos a la causa.
“Estas donaciones provienen de una colecta que se abrió a una cuenta de Mercado Pago a nombre de Mariano. Yo represento a la mamá de Loan y a José, otro de los hermanos, pero no me parece mal. La gente decidió manifestar su apoyo así”, había expresado Fernando Burlando, quien en ese entonces era abogado de la familia.
Entre los gastos señalados por la comunidad, se menciona la compra de una moto. José Peña, otro de los hermanos, admitió haber recibido parte de ese dinero. “Algunos de los gastos fueron aportados a mí porque yo no estoy trabajando hace 70 días, es la realidad. Me han pasado unos pesitos”, declaró.
Nuevos negocios y el dolor de los padres
La situación se complejiza al trascender que varios integrantes de la familia dejaron sus empleos el año pasado. Una vecina de 9 de Julio, según publicó Clarín, se sinceró en voz baja: “Compraron un auto, una moto nueva y abrieron tres negocios en el pueblo. Hoy día uno tiene la sensación que ya no lo buscan a Loan, que ya es parte del pasado”.
Actualmente, José, el mayor de los seis hermanos, tiene una verdulería. Mariano se dedica a la venta de camisetas, y César abrió un polirrubro cerca de la plaza de la localidad. Mientras, José y María, los padres de Loan, transitan su dolor en medio de las habladurías y el distanciamiento de la comunidad.

