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Interna peronista: Kicillof y Máximo Kirchner se acercan mientras crece la tensión en el PJ por el liderazgo

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La política argentina se prepara para un breve «parate mundialista», un respiro que el Gobierno de Javier Milei busca aprovechar para calmar las aguas internas. Sin embargo, en el campamento peronista, los vientos de reconciliación y las pujas por el liderazgo ya soplan con fuerza, marcando la agenda de lo que será la reconfiguración del espacio tras el campeonato de fútbol.

El reciente velatorio popular de Carlos Alberto «Indio» Solari se convirtió en un inesperado escenario de acercamiento entre dos figuras clave del peronismo bonaerense: el gobernador Axel Kicillof y el jefe de La Cámpora, Máximo Carlos Kirchner. Las conversaciones entre ambos fueron cordiales y giraron en torno a la organización del evento, que finalmente se realizó en el Polideportivo Gatica de Avellaneda, bajo la órbita del intendente Jorge Ferraresi y el ministro de Seguridad provincial, Javier Alonso. El multitudinario adiós al músico, que congregó a cerca de un millón de personas, sirvió para romper el hielo en una relación que venía tensa.

La puja por la jefatura del peronismo

Con el mundial de fútbol a punto de comenzar, el peronismo se apresta a dirimir sus candidaturas y, fundamentalmente, su jefatura. En este contexto, el rol de Cristina Kirchner sigue siendo central. Desde su domicilio, donde cumple detención, la esperan a Kicillof. «No puede pretender tener una carrera presidencial y no pasar por San José. Y él debe dar el primer paso», recita un dirigente cristinista, reproduciendo el fastidio de la ex Presidenta por las restricciones a sus visitas.

La posibilidad de una visita de Kicillof a la ex mandataria, quien este jueves cumple un año detenida en su domicilio, divide las aguas en el peronismo. Mientras los cristinistas aseguran que «están las puertas abiertas», quienes alientan la postulación presidencial del gobernador bonaerense consideran que esa visita sería perjudicial para su proyecto. «Acá está la pelea por ser ‘el jefe’ del peronismo, si Axel va a San José, va a salir como condicionado por ella. Y él, necesita mostrar que ‘es jefe’; si no, es otro Alberto», explica un intendente que busca que Kicillof y su «Movimiento Derecho al Futuro» sumen voluntades para una interna contra Cristina.

Resta saber qué cartas jugará Kicillof, quien ya anticipó que el peronismo debía «tener nuevas canciones». También será crucial el rol de cada gobernador peronista y la posición que tomará Sergio Tomás Massa, hoy en silencio público y en un delicado equilibrio interno.

Jorge Brito, un banquero con aspiraciones políticas

Otro nombre que comienza a sonar en el armado político de cara a las próximas elecciones presidenciales es el de Jorge Brito. El ex presidente de River Plate, dueño del Banco Macro y vicepresidente de ADEBA, es mencionado por diversos actores que buscan un nombre nuevo en la política. Brito, curtido en el mundo de los negocios, ha comenzado a mostrar un roce político que antes se le desconocía.

Días atrás, Brito visitó Jujuy y se fotografió con Carlos «El Perro» Santillán, ex dirigente social combativo de los empleados estatales jujeños, hoy alejado de la militancia política y dedicado a un bar. El encuentro, que el empresario describió como un diálogo «más allá de las diferencias», sirvió para mostrar su ductilidad. Previamente, Brito había recordado un episodio en el que «la gente del ‘Perro’ Santillán» intentó «romper todo el banco» en Jujuy años atrás.

La versatilidad de Brito también se evidenció en otra fotografía reciente, junto a Florentino Pérez, el eterno dirigente del Real Madrid, en apoyo a su candidatura a la presidencia del club. Esta imagen, más allá de la referencia a su paso por la conducción de River Plate, fue interpretada como un guiño estratégico en el ámbito político.

Karina Milei, «el jefe» y su momento de distracción

Mientras tanto, en la administración libertaria, Karina Elizabeth Milei, apodada «el jefe» por su propio hermano, concentra la gestión política del Gobierno nacional. Su rol es central en medio de la quietud de Manuel Adorni, la disputa interna con Santiago Caputo y la experimentada Patricia Bullrich.

A pesar de las responsabilidades, Karina Milei se hizo un tiempo para la distracción. Hace tres sábados, acompañada por tres amigas y custodiada por oficiales de seguridad, asistió al Teatro Broadway para ver el musical «Annie». La obra, dirigida artísticamente por Gustavo Yankelevich y Nicolás Vázquez, cuenta con las actuaciones de Lizy Tagliani, Miguel Ángel Rodríguez y Julieta Nair Calvo, y está ambientada en la Gran Depresión de 1933.

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