Súper RIGI: el Gobierno acelera el tratamiento en Diputados y busca media sanción antes de fin de mes
El Gobierno nacional intensifica las negociaciones en la Cámara de Diputados para lograr la media sanción del proyecto de ley conocido como Súper RIGI (Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones) antes de que finalice junio. La estrategia oficialista incluye un cierre de acuerdos con los gobernadores para asegurar el respaldo necesario, a pesar de las tensiones internas y un nuevo escándalo que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
El presidente de la Cámara baja, Martín Menem, ya prepara una sesión para el próximo 24 de junio. El temario tentativo incluiría, además del Súper RIGI, el acuerdo de pago a los fondos buitre, que ya cuenta con aprobación del Senado, y la ley de Lobby, si logra obtener dictamen de comisión. Desde el oficialismo expresan un fuerte optimismo en conseguir el despacho de comisión del Súper RIGI la próxima semana y alcanzar un piso de 130 votos entre propios y aliados para su aprobación.
Debate en comisiones y cruce por el caso Adorni
El plenario de las comisiones de Presupuesto, de Industria, y de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, convocado este miércoles para continuar el análisis del Súper RIGI, se vio atravesado por la polémica que salpica a Manuel Adorni. El jefe de Gabinete está siendo investigado por presunto enriquecimiento ilícito y, en ese contexto, solicitó la adhesión al régimen simplificado de Ganancias, contemplado en la Ley de Inocencia Fiscal.
Aunque Adorni negó la versión y aclaró que junto a su esposa se adhirió al régimen de declaración jurada simplificada, el hecho fue capitalizado por la oposición. Germán Martínez, jefe del bloque de Unión por la Patria, advirtió que estaban pasando «cosas raras», hizo referencia al caso y llamó a la Ley de Inocencia Fiscal como «la ley Adorni».
Durante la reunión de comisiones, el único invitado fue Carlos Ormachea, presidente de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos. El empresario destacó el espíritu de la propuesta gubernamental, señalando que la política del Gobierno «baja los riesgos empresarios» y «hace que muchos proyectos que estaban en la cola se adelanten y muchos que otros los hubiesen quedado afuera salen para adelante».
Críticas opositoras y defensa oficialista
La diputada kirchnerista Julia Strada criticó duramente el Súper RIGI, argumentando que «no están previstos los proveedores locales» y alertando sobre el costo fiscal del proyecto. Strada incluso aseguró que varias provincias, como Río Negro, San Juan y Santa Cruz, están negociando directamente con empresas adheridas a la primera versión del RIGI.
En respuesta, la legisladora bullrichista Laura Rodríguez Machado defendió la iniciativa, afirmando que «no se pierde nada con este régimen porque no está esa producción, no están las empresas». A su vez, Silvana Giudici (LLA) remarcó que el costo fiscal es «cero» y sostuvo que el proyecto busca «poner a la Argentina en el radar de las grandes inversiones del mundo».
Por su parte, Eduardo Falcone (MID) presentó una propuesta de modificación al proyecto para que las empresas que accedan a los beneficios fiscales realicen aportes concretos al desarrollo científico, tecnológico y productivo del país.
Qué implica el Súper RIGI
Para acceder al Súper RIGI, se requiere un piso de inversión de 1.000 millones de dólares. Las empresas que se adhieran obtendrán estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria por 30 años. Además, el paquete de beneficios incluye una reducción del Impuesto a las Ganancias al 15% y una amortización acelerada de hasta el 60% de la inversión en el primer año.

