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Ley de Semillas: el Gobierno reúne al campo y a semilleros para buscar consensos

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El Gobierno nacional convocó a los principales actores del sector agropecuario y la industria semillera para iniciar la búsqueda de consensos en torno a una nueva Ley de Semillas. La primera reunión, celebrada esta semana, concluyó con un acuerdo fundamental: continuar las negociaciones y trabajar en una propuesta que logre el mayor respaldo posible de toda la cadena antes de ser elevada al Congreso.

Aunque no se registraron avances concretos sobre el contenido específico de la futura reforma, los participantes expresaron optimismo respecto a la posibilidad de unificar posiciones en encuentros venideros. El objetivo oficial es impulsar la producción, facilitar la incorporación de nuevas tecnologías y otorgar previsibilidad al sector.

Actores presentes y puntos de acuerdo y desacuerdo

El encuentro contó con la participación de representantes de la Mesa de Enlace, la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea), la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), la Cámara Argentina de Semilleros Multiplicadores (Casem), empresarios del sector semillero, y funcionarios de la Secretaría de Agricultura, del Instituto Nacional de Semillas (Inase) y de la Secretaría de Desregulación. En total, asistieron unas 25 personas.

Fuentes que participaron de la reunión calificaron el intercambio como “productivo”, destacando que permitió a todos los sectores expresar sus posiciones. Existe una coincidencia clara en que la propiedad intelectual debe ser respetada y reconocida económicamente. No obstante, las diferencias emergen en los mecanismos para implementar este reconocimiento, los plazos y las condiciones bajo las cuales se efectuaría.

Desde el sector productivo, representado por Pablo Ginestet, coordinador de la comisión de Agricultura de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), se reconoció la apertura de un diálogo formal, pero se remarcó la ausencia de definiciones concretas. Ginestet señaló que no se presentó ninguna propuesta oficial del Gobierno ni se conoció formalmente la iniciativa que impulsa la industria semillera. “No avanzamos en nada concreto, pero sí se dio inicio a la discusión”, resumió, indicando que se acordó una próxima reunión para analizar propuestas específicas.

Propuestas y desafíos en la mesa

Los temas clave para la búsqueda de consenso incluyen el alcance del uso propio de semillas, el límite de hectáreas alcanzadas por el sistema y el tiempo durante el cual debería reconocerse económicamente la propiedad intelectual de una variedad. Mientras las entidades rurales proponen un período de tres años para la protección, sectores de la industria semillera consideran que la protección debería extenderse durante toda la vigencia del derecho de propiedad intelectual.

Pese a estas divergencias, Ginestet enfatizó el acuerdo de fondo: “Estamos de acuerdo en que hay que reconocer la propiedad intelectual. Lo que queda por discutir es cómo, cuánto y durante cuánto tiempo”.

Por su parte, la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), a través de su director ejecutivo, Alfredo Paseyro, expuso datos sobre innovación tecnológica y ratificó que el esquema actual “no sirve”. ASA considera que la adhesión de Argentina al Acta 1991 de la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (UPOV 91) constituye el marco adecuado para modernizar el sistema y presentó una propuesta propia alineada con este tratado internacional. Paseyro aclaró que en la reunión no se discutieron artículos específicos ni se analizaron proyectos punto por punto.

Un dato relevante que surgió del encuentro es la inexistencia de un borrador oficial de proyecto de ley elaborado por el Gobierno. La intención oficial es que los distintos sectores acerquen posiciones antes de avanzar con una iniciativa legislativa. Incluso, se planteó la posibilidad de que, sin consensos, los propios legisladores impulsen proyectos por separado, una opción que, según algunos consultados, no sería la más deseable si se trabaja de forma conjunta desde este momento.

Contexto y futuro de la discusión

La discusión sobre una nueva ley de semillas cobró impulso en los últimos meses tras el compromiso asumido por Argentina con Estados Unidos para avanzar hacia la adhesión a la UPOV-91, en el marco del acuerdo firmado entre ambos países. Paralelamente, el Gobierno estableció recientemente un nuevo protocolo de control de identidad varietal y protección de la propiedad intelectual en semillas, una medida que generó un debate adicional en la cadena agroindustrial.

Todos los actores de la cadena coincidieron en que la discusión recién ha comenzado. El desafío principal será encontrar un punto de equilibrio entre el derecho de los obtentores a cobrar por sus desarrollos y las condiciones que reclaman los productores para acceder a esas tecnologías.

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