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Escándalo en el Concejo Deliberante de Mar del Plata: taxistas y choferes de apps se agarraron a trompadas

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Una tensa discusión sobre la regulación de las aplicaciones de transporte en Mar del Plata escaló a una violenta confrontación en el Concejo Deliberante. Taxistas y choferes de plataformas digitales se enfrentaron a golpes de puño, empujones e insultos en plena sesión de la Comisión de Movilidad Urbana, lo que obligó a suspender el debate a solo 20 minutos de su inicio.

El incidente se produjo mientras se discutían diversos proyectos impulsados por diferentes bloques políticos, con el objetivo de establecer un marco regulatorio para servicios de transporte de pasajeros como Uber y Cabify, que operan en la ciudad. La irrupción de estas aplicaciones ha generado un prolongado conflicto con el sector de taxis y remises, que considera su actividad como competencia desleal.

El origen del conflicto y los proyectos en debate

Uno de los expedientes clave que debía tratarse era un proyecto presentado en 2022 por la Coalición Cívica, que propone la creación de un registro municipal para prestadores de servicios de transporte mediante plataformas digitales. También se mencionó un proyecto más reciente, del 8 de abril, impulsado por el radicalismo, que aborda específicamente los servicios de taxi y remís. El orden del día incluía además varias notas presentadas por asociaciones de taxistas, remiseros y conductores de aplicaciones, todas buscando posicionarse sobre la futura regulación del sector.

Ante la relevancia del tema, el Concejo había decidido otorgar la palabra a representantes de estas entidades. Entre los invitados se encontraban integrantes de la Asociación Civil Conductores Unidos, que agrupa a choferes de plataformas digitales, y de la Federación Nacional de Conductores de Taxi, entre otras organizaciones. Previo a las exposiciones, se les pidió a los asistentes que no se subieran a los bancos, remarcando que son patrimonio histórico del Concejo.

La chispa que encendió la violencia

La tensión alcanzó su punto máximo cuando Facundo Setzes, presidente de la Asociación Civil Conductores Unidos, comenzó su exposición. Setzes intentaba plantear la perspectiva de los choferes de plataformas digitales, destacando la necesidad de una mayor responsabilidad en el abordaje de la temática y la urgencia de regular una situación que, según él, «ya genera conflictos legales y en la calle».

Vinimos a exponer nuestra perspectiva, una vez más, para tratar de ayudarlos de alguna manera a quienes integran esta comisión con algunos conceptos, visto que somos los que hacemos la tarea de campo y sabemos realmente cuáles son las problemáticas. En principio decirles que buscamos que haya más responsabilidad a la hora de abordar esta temática porque no podemos seguir dilatando algo que ya está muy latente y ya genera conflictos legales y en la calle.

El punto de inflexión llegó cuando Setzes afirmó que la actividad de los choferes de plataformas digitales «no es ilegal», argumentando que «la actividad fue amparada por fallos judiciales en distintos puntos de la Argentina». Estas palabras desataron una ola de insultos y chiflidos desde el sector de invitados, conocido como «la barra». A pesar de los reiterados pedidos de silencio y respeto por parte de los concejales, la situación se descontroló rápidamente. Concejales, representantes de las asociaciones e invitados comenzaron a discutir a los gritos, lo que derivó en empujones y, finalmente, golpes de puño entre los presentes. La confrontación enfrentó directamente a taxistas y remiseros contra conductores de aplicaciones.

Durante el caos, una mujer que intentó mediar recibió una fuerte trompada. La gravedad de los incidentes fue tal que, en la transmisión oficial de la sesión, se pudo escuchar a un concejal pidiéndole a su par Guido García, presidente de la comisión y miembro de la Coalición Cívica: “Suspendé la sesión y la próxima poné más seguridad”. La suspensión de la sesión deja el debate sobre la regulación de las aplicaciones de transporte en un punto muerto, con la escalada de violencia como un preocupante antecedente.

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