Crisis en Flybondi: le llegó el primer pedido de embargo por deuda y se achica en Aeroparque
La situación de Flybondi se agrava con el correr de los días. A la extensa lista de suspensiones y cancelaciones de vuelos que se intensificaron a principios de 2026, se suman ahora planes de retiros voluntarios, despidos en diversas áreas, y un achicamiento notorio de su operación en el Aeroparque Jorge Newbery. En este contexto, la compañía de bajo costo recibió el primer pedido de embargo preventivo de sus cuentas por parte de un proveedor.
El reclamo judicial fue presentado por Manuel Tienda León, la reconocida empresa de transporte terrestre, ante el incumplimiento de una deuda que, según el sitio especializado Aviación en Argentina, asciende a $122.418.902,17. La presentación se realizó el pasado 26 de mayo, luego de un intento de mediación fallido el 29 de abril, al cual Flybondi no se presentó. Previamente, Tienda León había enviado cartas documento para intentar regularizar la situación.
Cambios en la cúpula y flota reducida
La compleja realidad de la aerolínea se vio acentuada por recientes movimientos en su cúpula directiva. Paz Lovisolo, quien había asumido como CEO hacía menos de cuatro meses, anunció su salida el jueves pasado, dejando el cargo vacante. Antes de esto, ya se habían desvinculado Mauricio Sana, ex CEO y uno de los impulsores de la llegada de la firma al país; Lucía Ginzo, responsable de Asuntos Corporativos; y Federico Pastori, director comercial.
Paralelamente, la flota operativa de Flybondi se ha reducido drásticamente. De las aproximadamente 12 aeronaves con las que cuenta, la mayoría se encuentran fuera de funcionamiento por razones técnicas. En los últimos días, la compañía llegó a volar con un solo avión, aunque en el mejor de los casos opera con dos. Esta situación ha generado alrededor de 2.500 cancelaciones de vuelos solo en el último año, convirtiendo las demoras y suspensiones en una constante.
Achique en Aeroparque y futuro incierto
Como consecuencia de la crisis, Flybondi, propiedad de Leonardo Scaturicce, pierde terreno en Aeroparque. De los cinco puestos de “pernocte” que tenía para sus aviones, la mayoría van camino a ser reasignados por falta de uso. Aunque por el momento no hay previsiones de que pierda sus mostradores de atención al cliente, la falta de vuelos activos pone en duda la necesidad de mantenerlos. En su mejor momento, la participación de Flybondi en el movimiento aéreo de Aeroparque alcanzaba entre el 22% y el 23%; hoy, apenas se sitúa entre el 10% y el 12%.
La gran incógnita que rodea a la empresa es su futuro. Sus directivos afirman que la prioridad es la reestructuración y la reparación de casi todas sus aeronaves. Sin embargo, en el mercado circulan otras versiones. Algunos apuntan a que Scaturicce podría intentar transformar la aerolínea en una empresa de carga y logística, complementando así la actividad de OCA, otra de las empresas del grupo COC Global Enterprise. Esta posibilidad es negada por la compañía, mientras que las perspectivas más pesimistas sugieren que, en las condiciones actuales, la subsistencia de Flybondi es incierta.

