Caso valija: la Procuración reclamó a la Corte anular la absolución de Julio De Vido por los US$ 800.000 de Antonini Wilson
La Procuración General de la Nación, a cargo de Eduardo Casal, reclamó a la Corte Suprema de Justicia revocar la absolución del ex ministro Julio De Vido en la causa conocida como la “valija de Antonini Wilson”. El expediente investiga el ingreso sin declarar de 800.000 dólares que, se sospecha, estaban destinados a financiar la campaña electoral del kirchnerismo en 2007.
El dictamen de Casal avala el recurso de los fiscales y sostiene que la Cámara de Casación Penal cometió «errores graves» al asegurar que el ex ministro de Planificación Federal no tuvo relación con el intento de ingresar 790.550 dólares. Estos fondos fueron detectados en un vuelo privado de ENARSA proveniente de Caracas, en agosto de 2007, a bordo del cual viajaba el venezolano Guido Alejandro Antonini Wilson.
Para Casal, la absolución de De Vido fue «arbitraria» porque los jueces vieron los mismos indicios que el fiscal, los mencionaron en su fallo y, aun así, concluyeron que no eran suficientes para una condena. Esta postura es calificada por la Procuración como una «contradicción insostenible».
El vuelo, el dinero y los protagonistas
El 4 de agosto de 2007, un avión privado matrícula N5113S de la empresa Royal Class aterrizó en el Aeroparque Jorge Newbery. Había despegado desde Maiquetía, Venezuela, con fondos del Estado argentino a través de ENARSA. Entre los pasajeros viajaba Claudio Uberti, entonces director ejecutivo del Órgano de Control de las Concesiones Viales y hombre de confianza de De Vido.
Junto a Uberti, se encontraba Guido Alejandro Antonini Wilson. Fue en una valija de su equipaje donde la aduana, a cargo de la policía Luján Telpuc, detectó 790.550 dólares sin declarar. Antonini Wilson intentó evadir el control, pero fue descubierto. Tras la revelación periodística del hecho, el venezolano abandonó el país y permanece prófugo hasta la fecha.
Errores en la valoración de la prueba, según Casal
El Tribunal Oral en lo Penal Económico Nº 1 absolvió a De Vido en septiembre de 2023, pero condenó a Uberti a 4 años y 6 meses de prisión. También se impusieron penas menores a otros implicados, incluyendo al guarda aduanero Jorge Lamastra y a varios funcionarios de la AFIP-DGA. El fiscal Marcelo Agüero Vera, quien había pedido la absolución de Ricardo Echegaray (beneficiado en el fallo), recurrió la absolución de De Vido, recurso que fue sostenido y ampliado por el fiscal ante la Cámara de Casación Mario Villar. Ahora, el caso llegó a la Corte Suprema.
Los jueces que absolvieron a De Vido reconocieron en su sentencia el vínculo de máxima confianza entre el ex ministro, Néstor Kirchner y Uberti. También admitieron que De Vido fue informado de inmediato sobre el procedimiento aduanero mediante llamadas telefónicas que involucraron al Ministerio de Planificación y a la Quinta de Olivos. Consideraron «increíble» que no hubiera sabido lo que tramaba Uberti. Sin embargo, desestimaron estos elementos argumentando que la certeza de condena solo se alcanzaría con una orden directa y explícita de De Vido.
“La supuesta indecisión no fue, según observo, resultado de una evaluación de las pruebas en conjunto según la sana crítica racional, con observancia de las reglas de la lógica y las máximas de la experiencia”
El dictamen de Casal critica que tanto el tribunal oral como la Casación analizaron los indicios de manera fragmentaria y aislada, en lugar de evaluarlos en conjunto. Señala una «manifiesta paradoja»: los propios jueces reconocieron que era «increíble» que De Vido no supiera del plan de Uberti, para luego descartarlo por la falta de una orden expresa. Para la Procuración, exigir ese nivel de detalle en un «entramado de poder opaco, articulado mediante confianza personal y comunicaciones reservadas», es contrario a la experiencia y a la lógica.
Casal enumera elementos de prueba que, a su criterio, no fueron analizados en conjunto. Entre ellos, el viaje injustificado de Uberti a Venezuela, donde el presidente de ENARSA, Ezequiel Espinosa, iba a cerrar acuerdos con PDVSA. Según la Procuración, Uberti fue a Venezuela a buscar a Antonini Wilson y el dinero, no a asistir a Espinosa.
Otro punto clave es el uso de un vuelo privado pagado con fondos del Ministerio de Planificación, declarado como de «personal de Presidencia de la Nación» para reducir controles. Además, mientras la Aduana revisaba el equipaje, se registraron llamadas en cadena entre Uberti, su chofer, el Ministerio de Planificación, el despacho de De Vido, la Quinta de Olivos y secretarías de Presidencia. El Tribunal Oral descartó estas comunicaciones bajo el argumento de que Uberti pudo haber querido anticipar un «escándalo mediático», una explicación que Casal considera incompatible con el hecho de que Antonini Wilson se paseara dos días después por la Casa Rosada en un acto con los presidentes Néstor Kirchner y Hugo Chávez.
Finalmente, se destaca la declaración de Antonini Wilson en el juicio seguido en Miami contra Franklin Durán, donde afirmó que el dinero estaba destinado a financiar la campaña presidencial de Cristina Kirchner. El Tribunal Oral reconoció la «verosimilitud» de esta declaración, pero no la analizó junto con los demás elementos, una omisión que la Procuración considera un «defecto central del fallo».
Si la Corte Suprema sigue el dictamen de Casal, lo más probable es que devuelva la causa a la Cámara de Casación para que dicte un nuevo pronunciamiento con un análisis completo de las pruebas, lo que podría reabrir la puerta a un nuevo juicio para De Vido en este tramo de la causa. El ex ministro se encuentra en arresto domiciliario por la tragedia de Once y es investigado en otras causas como Cuadernos, Odebrecht y Skanska.

