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Parkinson: el primer síntoma detectable, los casos genéticos y el rol clave de Argentina

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La reciente visibilidad de la enfermedad de Parkinson, que padecía el reconocido músico Carlos Alberto Solari, conocido como el Indio Solari, reavivó el debate sobre la falta de una cura definitiva y las dudas en torno a sus síntomas iniciales, diagnóstico y tratamientos disponibles.

En este contexto, el doctor en Ciencias Biológicas e investigador Juan Ferrario, especialista en esta patología, brindó detalles en LN+ sobre los aspectos clave del Parkinson, destacando su origen, manifestaciones y las perspectivas en Argentina.

Rigidez muscular: el primer síntoma y la incidencia genética

Ferrario explicó que, si bien el 90% de los casos de Parkinson se manifiestan entre los 50 y 60 años, existe un componente genético que puede adelantar drásticamente la aparición de los síntomas. “El primer síntoma detectable es la rigidez muscular”, señaló el experto, aunque aclaró que “inicialmente es muy difícil de detectar”.

El investigador precisó que “solo el 10% de los casos detectados tienen un origen hereditario”. En estas situaciones particulares, la enfermedad puede manifestarse mucho antes de lo habitual, “incluso a partir de los 10 años o en la franja de los 30 a 40 años”.

Un claro ejemplo de esta variante genética es el del actor Michael J. Fox, quien ha convivido con la enfermedad desde su juventud y se ha convertido en un referente global en la lucha contra el Parkinson. Su reciente aparición en la serie “Terapia sin filtro”, donde un gesto de Harrison Ford conmovió a Fox, volvió a poner de manifiesto la importancia del apoyo y la empatía en el entorno para quienes atraviesan esta condición.

Prejuicios y capacidades: desmitificando el Parkinson

Ferrario enfatizó que “las personas con Parkinson tienen problemas motores, pero no cognitivos, salvo en casos puntuales. Mentalmente están en perfectas condiciones”. Esta aclaración busca combatir uno de los principales estigmas asociados a la enfermedad.

El especialista advirtió que “la mayoría de los pacientes sufre discriminación en el ámbito laboral”. En este sentido, el investigador desmitificó la idea de que el Parkinson anula las capacidades de una persona, señalando que “existe una tendencia social a alejar a los afectados de sus puestos de trabajo bajo la falsa premisa de que no pueden llevar una vida normal bajo tratamiento”.

Tratamientos y el liderazgo argentino en la región

Respecto a las opciones terapéuticas, Ferrario aclaró que “no todos los casos de Parkinson son susceptibles de cirugía”, subrayando la necesidad de un tratamiento integral y adaptado a cada etapa de la enfermedad.

En este panorama, Argentina se posiciona como un “faro” en la región en cuanto a los tratamientos disponibles y la calidad de sus profesionales. Para ayudar de manera efectiva a una persona con Parkinson, el investigador recomendó “trasladarlos a centros especializados en movimientos anormales”.

Finalmente, Ferrario hizo un llamado a fortalecer la ciencia, no solo para acceder a mayores recursos que permitan conocer en profundidad el Parkinson, sino también para “combatir los prejuicios que aún persisten en la sociedad”.

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