Economía

Exportaciones de ovoproductos: el huevo argentino crece 28,5% y conquista mercados globales

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Argentina consolida su posición como un actor fundamental en el mercado global de proteínas de alta calidad. Las exportaciones de ovoproductos registraron un notable crecimiento del 28,5% interanual en valor durante el primer cuatrimestre de 2026, totalizando ingresos por US$10,8 millones. Este incremento no solo se reflejó en el valor, sino también en el volumen, con 1312 toneladas despachadas, un 8% más que en el mismo período del año anterior.

Los datos, provistos por la Subsecretaría de Producción Agropecuaria y Forestal en base a registros del Indec y Senasa, subrayan la expansión de la industria. Los principales destinos de los ovoproductos argentinos —reconocidos por sus exigentes estándares de calidad— fueron Dinamarca, Japón, Chile, Austria y Macedonia del Norte. Otros mercados incluyen a Suecia, Rusia, Arabia Saudita, Costa Rica, Perú, Colombia, Uruguay, Ecuador y México.

Estrategia de crecimiento y alcance global

Un hito significativo para el sector fue la cobertura total de la cuota sin arancel de 333 toneladas de huevo entero y yema (equivalentes a huevo fresco) asignada al bloque Mercosur dentro del Acuerdo con la Unión Europea, a pocos días de su entrada en vigencia. Entre los ovoproductos más demandados se destacan el huevo entero, la yema y la albúmina en polvo, insumos esenciales para la industria alimenticia en la elaboración de mayonesas, panificados, budines, pastas y helados.

Santiago Perea, secretario de la Cámara Argentina de Productores Avícolas (Capia), enfatizó en diálogo con LA NACION que este crecimiento es fruto de una planificación estratégica a largo plazo del sector. “El acuerdo del Mercosur ayuda, pero esto no es consecuencia del acuerdo. Para poder vender más, primero hay que disponer de la mercadería. Por ende, muchos años antes tuviste que haber decidido producir más”, explicó Perea.

El huevo no tiene esas limitantes y se consume en todos lados.

Según Perea, la mejora en los indicadores responde a “una decisión estratégica sectorial que apunta a crecer mirando al mundo, que es la única opción que tiene hoy la Argentina”. A diferencia de las carnes, el huevo no enfrenta restricciones religiosas, lo que amplía su demanda a nivel global. “No es como el cerdo o la carne vacuna, que tienen restricciones religiosas en países árabes o judíos. El huevo no tiene esas limitantes y se consume en todos lados”, precisó, destacando además que es una opción en pleno crecimiento impulsada por quienes eligen no consumir carnes.

Potencial de producción y desafíos internos

A nivel nacional, la producción de huevos es una actividad dinamizadora con una amplia distribución territorial, concentrada en las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos, Córdoba, Santa Fe, Mendoza y Salta. Este sector es una fuente constante de trabajo y arraigo. Perea detalló la magnitud de la industria: “Nosotros tenemos 162 millones de gallinas en producción. Estamos hablando de aproximadamente 50 millones de cajones de 360 huevos cada uno [18.000 millones de huevos]”.

El potencial de crecimiento exportador es considerable. “Se puede exportar bastante más de lo que exportamos actualmente. La Argentina tiene un enorme potencial; depende de nosotros cuánto queramos abastecer al mundo. Obviamente no existe el infinito, pero casi no tenemos techo”, aseguró Perea. Sin embargo, a pesar de las inversiones —en su mayoría apalancadas con fondos propios debido a la falta de crédito—, la competitividad internacional choca con la burocracia local. “Aparecen los problemas internos de siempre: el costo argentino, la competitividad y otras cuestiones que te acercan o te alejan de los mercados”, reflexionó Perea.

El directivo concluyó que las condiciones para seguir creciendo están dadas, ya que el consumo mundial de huevos sigue en aumento. El límite para el sector avícola argentino, según Perea, no reside en la demanda externa, sino en los desafíos internos del país.

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