Tensión en el Senado: la oposición aprobó el pliego de la jueza Michelli y Milei debe definir
En una sesión cargada de alta tensión política y cruces parlamentarios, el Senado de la Nación aprobó el pliego de la jueza María Verónica Michelli. La magistrada había sido vetada previamente por el presidente Javier Milei debido a su parentesco con el periodista de La Nación, Hugo Alconada Mon. La decisión de la Cámara alta ahora deja la definición final en manos del Poder Ejecutivo, que podría demorar su designación.
El pliego de Michelli obtuvo 44 votos a favor, con un amplio respaldo que incluyó al peronismo, el PRO, la UCR, bloques provinciales e incluso el senador libertario Francisco Paoltroni. En contra, votaron 18 legisladores de La Libertad Avanza. Se registraron dos abstenciones: la de Patricia Bullrich, jefa del bloque oficialista, y la de la senadora chaqueña Silvana Schneider (UCR). Bullrich justificó su postura argumentando una “objeción de conciencia” y afirmó que no se pueden atribuir “cuestiones disciplinarias a una persona por una relación familiar”, aclarando que su decisión no comprometía a su bloque.
Además de la votación, la sesión se vio marcada por la ausencia de los senadores Luis Juez (Córdoba), Andrea Cristina (Chubut, cercana a Ignacio Torres), Julieta Corroza (Neuquén, ligada a Rolando Figueroa) y Alejandra Vigo (peronismo de Córdoba).
La maniobra parlamentaria que desató la polémica
La aprobación del pliego de Michelli, que el Gobierno había intentado retirar tras conocer su vínculo familiar, generó un fuerte costo político para el oficialismo. El caso ha ganado visibilidad mediática y la jueza recibió apoyo no solo político, sino también de diversas organizaciones vinculadas a la Justicia. Si el Presidente se resiste a completar el trámite, el tema podría judicializarse.
La sesión del jueves ya venía complicada desde el día anterior, cuando se definieron los temas en la reunión de Labor Parlamentaria. La controversia estalló en el recinto cuando se confirmó la inclusión de todos los pliegos con dictamen de la comisión de Acuerdos, una jugada atribuida a Patricia Bullrich, a pesar de que se había acordado tratar solo 50 expedientes, excluyendo inicialmente a Michelli.
Esta decisión provocó la fuerte reacción de la senadora K Juliana Di Tullio, quien acusó al oficialismo de “traición” y “deslealtad parlamentaria” por no cumplir con lo pactado en Labor. A la queja se sumó el jefe de la bancada Justicialista, José Mayans, quien presionó a la prosecretaria Dolores Martínez para que releyera el acta de la reunión, que no incluía el número de pliegos a discutir, para sostener la maniobra.
En medio de la zozobra, intervino la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien, a pesar de un fuerte dolor de cabeza que demoró su llegada al Congreso, responsabilizó a Bullrich por “descontrolar todo”. Ya en el recinto, Villarruel confirmó que en la reunión de Labor se había hablado de 50 pliegos y que “se fueron agregando y al comienzo de la sesión había 73 pliegos”, deslindando así la responsabilidad de la presidencia del Senado.
Ante el silencio de Bullrich, Mayans, en tono amenazante, recordó su pasado en Montoneros y cargó contra el presidente de la comisión de Acuerdos, el libertario Juan Carlos Pagotto, a quien acusó de violar la Constitución y el reglamento por haber “pisado” el pliego de Michelli cuando ya contaba con las nueve firmas necesarias para el dictamen.
Sin salida, Bullrich solicitó un cuarto intermedio, aunque antes dejó constancia de que el acta de Labor no fijaba el número de pliegos y que el Gobierno había pedido el retiro del pliego de Michelli. Finalmente, durante el cuarto intermedio, Bullrich acordó con la oposición tratar los 73 pliegos, incluyendo el de Michelli, a pesar de que su dictamen había sido firmado el miércoles y no cumplía con los siete días reglamentarios para su tratamiento en el recinto. El combo fue aprobado con dos tercios de los votos.
Otros pliegos aprobados y la incógnita del Gobierno
En el marco de la misma sesión, se aprobaron otros 72 pliegos. El bloque de José Mayans rechazó dos postulaciones: la de Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti, quien de todas formas será juez del Tribunal Federal de Juicio de Santa Fe gracias al apoyo del oficialismo y sus aliados; y la de María Julia Sosa, secretaria del juez federal Julián Ercolini, quien será jueza de un Tribunal Oral en lo Criminal Federal de La Plata.
Ahora, la pelota está en el campo del presidente Milei, quien ya había manifestado su rechazo y pedido de retiro del pliego de Michelli. La incógnita reside en cómo actuará el Gobierno frente a la decisión del Senado y si optará por demorar la designación mediante la postergación del decreto correspondiente.

