VTV: Sturzenegger cruzó a Kicillof y lo acusó de defender «un monopolio» en nombre de la seguridad vial
La publicación este miércoles en el Boletín Oficial de la resolución que reglamenta el nuevo esquema de Revisión Técnica Vehicular (VTV) reactivó la disputa entre el Gobierno nacional y la provincia de Buenos Aires. La medida, impulsada por la administración de Javier Milei, permite que la revisión obligatoria se realice en talleres y concesionarios que cumplan con requisitos técnicos y se inscriban para prestar el servicio, a diferencia del sistema actual que lo limita a plantas concesionadas.
El ministro de Transporte bonaerense, Martín Marinucci, fue el primero en expresar su rechazo, cuestionando la garantía de control que se ofrecerá bajo el nuevo esquema. “Escuchamos y vemos en redes sociales hablar del fin de un supuesto monopolio, pero poco se dice sobre cómo se va a garantizar que los controles sigan siendo rigurosos y confiables”, sostuvo Marinucci, y agregó que relajar controles en nombre de la desregulación “corre el riesgo de poner en juego la seguridad de millones de argentinos”.
La respuesta no tardó en llegar desde el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado. En diálogo con LA NACION, el ministro Federico Sturzenegger rechazó las críticas bonaerenses, acusando al gobierno provincial de desviar el verdadero debate. “El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, con Kicillof a la cabeza, intenta correr la discusión hacia la seguridad vial porque no puede defender el verdadero problema: el monopolio”, afirmó el funcionario nacional.
Sturzenegger negó que la reforma elimine los controles técnicos, enfatizando que “la revisión técnica obligatoria sigue existiendo. Nadie la eliminó. La Ley Nacional de Tránsito sigue exigiendo que los vehículos sean inspeccionados”.
El foco en los prestadores y el modelo para camiones
El segundo punto de la controversia se centra en quién debe estar habilitado para realizar las verificaciones. Mientras Marinucci sostuvo que el debate no debería centrarse en los prestadores sino en las responsabilidades derivadas de los controles, Sturzenegger defendió que el cambio busca finalizar con un sistema cerrado de prestadores.
Lo que terminamos fue con el privilegio de que esa inspección sólo pudiera hacerse en los talleres que el poder político decide habilitar. La pregunta es simple: ¿qué defienden exactamente? ¿La seguridad vial o el negocio de que los argentinos tengan que ir a unos pocos talleres seleccionados por el Estado, pagar lo que se les cobra y perder horas de su vida para cumplir un trámite cautivo.
El ministro nacional defendió el nuevo esquema explicando que replica el modelo utilizado desde hace años para el transporte de cargas. “Durante años nos dijeron que la VTV era sinónimo de seguridad. Pero los camiones hace décadas que realizan la RTO en talleres habilitados bajo jurisdicción nacional. Si ese sistema sirve para el transporte de cargas que recorre millones de kilómetros por año, ¿por qué no serviría para los autos particulares?”, planteó.
Infraestructura vial y seguridad: otro eje de la polémica
En otro tramo de sus declaraciones, Marinucci vinculó la discusión con el estado de la infraestructura vial nacional y cuestionó la política de obra pública del Gobierno. “No deja de llamar la atención que quienes abandonaron la obra pública, paralizaron el mantenimiento de las rutas nacionales y hoy tienen miles de kilómetros deteriorándose, pretendan al mismo tiempo flexibilizar los controles sobre los vehículos. Menos inversión en infraestructura y menos controles nunca puede ser una buena fórmula para la seguridad vial”, sostuvo el funcionario bonaerense.
Desde Nación, la respuesta llegó citando datos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), que indican que las fallas mecánicas explican menos del 2% de los siniestros viales. “Dentro de ellas, los problemas más frecuentes están vinculados a neumáticos y frenos. Al abrir la importación de cubiertas y bajar sustancialmente sus precios, el gobierno del presidente Javier Milei hizo más por la seguridad vial de los argentinos que décadas de monopolios protegidos”, aseguró Sturzenegger.
Otro de los puntos defendidos por la Provincia fue la fiscalización del sistema vigente. Marinucci destacó que dieron de baja más de 1000 páginas web y perfiles que ofrecían de manera fraudulenta certificados y obleas de VTV sin realizar los controles correspondientes. “Mientras algunos quieren flexibilizar los controles, nosotros trabajamos para erradicar las estafas y garantizar que cada verificación se realice de manera transparente y bajo los estándares de seguridad que corresponden”, apuntó.
El Gobierno nacional insistió en que la apertura del sistema no implica la ausencia de controles. “Lo que hicimos fue exactamente eso: extender un modelo que ya existe y funciona. Abrimos la posibilidad para que cualquier taller que cumpla los requisitos técnicos pueda inscribirse, habilitarse y emitir una revisión técnica con validez nacional”, afirmó Sturzenegger.
El funcionario también cuestionó que algunas jurisdicciones rechacen certificados emitidos bajo normativa nacional. “Las provincias aceptan patentes emitidas por la Nación. Los camiones circulan con habilitaciones emitidas bajo normativa nacional. Pero cuando se trata de la VTV aparece una curiosa excepción: algunos sostienen que sólo son válidos los certificados emitidos por los talleres que ellos mismos seleccionan. Eso no es federalismo. Eso es protección de un negocio”, señaló. Finalmente, concluyó con una de las definiciones más contundentes del intercambio: “La seguridad vial no necesita monopolios. Los monopolios sí necesitan el discurso de la seguridad vial”.

