Pacto de gobernabilidad: Caputo y Santilli reactivan los giros a las provincias aliadas
La Casa Rosada puso en marcha una estrategia de oxígeno financiero para las provincias dispuestas a acompañar la agenda legislativa y de gobernabilidad del Gobierno. Bajo la articulación política del ministro del Interior, Diego Santilli, y con la apertura presupuestaria comandada por el ministro de Economía, Luis Caputo, el Poder Ejecutivo nacional comenzó a destinar recursos clave mediante adelantos de fondos, Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y partidas previsionales hacia distritos aliados.
El cambio de postura responde a las necesidades financieras de las administraciones subnacionales, que registraron pérdidas estimadas en $2 billones entre transferencias directas e indirectas durante el primer semestre del año. Esta retracción, provocada por la caída de la recaudación nacional, afectó las arcas provinciales e impulsó al oficialismo a revisar el esquema de asistencia para sostener sus acuerdos políticos de cara a la reelección del presidente Javier Milei.
Adelantos financieros y el regreso de los ATN
Entre los instrumentos utilizados destacan los adelantos financieros a tasa preferencial del 15% real anual, ideados como un salvavidas de mediano plazo que se devuelve con recursos de la coparticipación federal dentro del mismo año fiscal. Desde su autorización inicial en abril para doce jurisdicciones, el esquema sumó a distritos como Santa Fe, Jujuy, Entre Ríos y recientemente Córdoba. Asimismo, este mes el Palacio de Hacienda reactivó el reparto de los ATN tras dos meses de parálisis, distribuyendo $5.000 millones a seis distritos y alcanzando un acumulado anual de $151.000 millones, encabezado por Misiones con $20.000 millones.
Cajas previsionales y compensación de deudas
Otro frente de auxilio se canalizó mediante las transferencias a las cajas previsionales no transferidas, cuyos envíos se multiplicaron casi por diez en comparación con el mismo período del año anterior, beneficiando a nueve provincias. En paralelo, a través del Régimen de Extinción de Obligaciones Recíprocas (REOR), el Estado nacional avanzó en la cancelación de deudas cruzadas mediante transferencias automáticas y no automáticas por más de $130.000 millones distribuidos entre Salta, Tucumán, Catamarca, Misiones y Córdoba.
Pese a la intensificación de estos giros dirigidos, diversos programas presupuestarios nacionales con impacto federal continúan frenados tras el recorte instrumentado por la decisión administrativa 20/2026. La dinámica actual evidencia una distribución de recursos enfocada en distritos estratégicos para consolidar la gobernabilidad, mientras persiste la tensión por los giros automáticos y la resolución de los pasivos históricos.

