Interna oficialista: denunciaron por amenazas al principal asesor de Victoria Villarruel en el Senado
La interna oficialista en el Senado de la Nación cruzó un límite institucional y judicial de consecuencias imprevisibles. En las últimas horas, Cristian Larsen, secretario parlamentario del bloque de La Libertad Avanza y estrecho colaborador de la senadora Patricia Bullrich, denunció por amenazas ante la Justicia federal a Mario “Pato” Russo, el principal asesor político de la vicepresidenta Victoria Villarruel.
La presentación judicial recayó en el juzgado de Marcelo Martínez de Giorgi, quien de inmediato ordenó implantar una custodia policial para Larsen durante un mes dentro del Palacio del Congreso. Este estallido judicial es el corolario de una relación que se encuentra rota sin retorno, en medio de acusaciones cruzadas de traición y filtraciones de diálogos privados, como informó este medio Interna libertaria: Victoria Villarruel acusó a Patricia Bullrich de filtrar chats para beneficiar a Karina Milei.
El detonante de la actual guerra sin cuartel ocurrió tras la filtración de una acalorada discusión entre Villarruel y Bullrich en torno al proyecto de ley de extranjerización de tierras. La vicepresidenta está convencida de que la jefa de la bancada oficialista divulgó la conversación para perjudicarla. En sus redes sociales, Villarruel disparó con dureza:
“Yo no filtro conversaciones privadas. Menos las pongo en grupos de chats o llamo a periodistas para hacer notas. Esos son métodos usuales de la casta”
La respuesta de Bullrich no se hizo esperar y expuso la fractura ideológica que divide al oficialismo en la Cámara alta. «El que llegó con este proyecto y está dispuesto a defenderlo, debería dar un paso al costado», sentenció la senadora, aludiendo a la postura crítica que Villarruel adoptó frente a iniciativas clave de la Casa Rosada, como la inviolabilidad de la propiedad privada y la extranjerización de tierras.
Los chispazos previos y la parálisis legislativa
Antes de la denuncia judicial, la tensión se alimentaba de disputas reglamentarias y demoras administrativas. Bullrich y el sector alineado con la Casa Rosada venían reprochándole a Villarruel la lentitud para girar a comisiones el proyecto de ley de Super RIGI, aprobado en Diputados el pasado 25 de junio. La vicepresidenta recién destrabó el trámite el lunes de la semana pasada, enviándolo a las comisiones de Presupuesto, Economía Nacional y Legislación General.
A esto se sumó la decisión de la titular del Senado de prohibir el reemplazo discrecional de senadores en las comisiones para asegurar el quórum, una práctica habitual de la última década que viola el Reglamento de la Cámara. Aunque Bullrich había logrado un frágil acuerdo de convivencia para restablecer las comisiones a su estado original, el pacto voló por los aires el pasado miércoles, dejando al bloque oficialista en un escenario de virtual parálisis y máxima hostilidad.

