Vencimiento de deuda: el Gobierno busca captar los dólares de los bonistas con un nuevo título
El Gobierno nacional enfrentó uno de los vencimientos de deuda más significativos del año al desembolsar unos US$ 4.500 millones para el pago de capital e intereses de los bonos soberanos Bonares y Globales. Tras el feriado largo, los ahorristas argentinos verán acreditados estos fondos en sus cuentas este lunes, lo que abre un escenario clave para el Ministerio de Economía, liderado por Luis Caputo, cuya expectativa está puesta en que una parte sustancial de estas divisas permanezca invertida en activos locales.
En los últimos procesos de amortización de deuda, se registró una tendencia donde un sector de los inversores prefirió no renovar sus posiciones en títulos soberanos. En su lugar, optaron por dolarizar sus carteras de forma líquida o migrar hacia instrumentos corporativos, como obligaciones negociables, o títulos provinciales. Para contrarrestar esta fuga de divisas del sistema financiero público, el Palacio de Hacienda diseñó una nueva estrategia de captación de recursos.
La estrategia oficial: el nuevo Bonar 2029
La respuesta oficial ante este comportamiento del mercado es el lanzamiento del nuevo Bonar 2029 (AO29), que el Tesoro ofrecerá en la próxima licitación. Este instrumento financiero replica las condiciones de sus antecesores, el AO27 y el AO28, ofreciendo un cupón de interés del 6% anual con pagos mensuales. Sin embargo, la principal novedad radica en que esta colocación no contará con un límite máximo, con el único tope de los US$ 2.000 millones autorizados para la emisión, una flexibilización con la que buscan tentar de manera directa a los bonistas que acaban de cobrar.
Qué recomiendan los analistas de la City
El escenario financiero actual muestra una fuerte compresión de la brecha cambiaria y un riesgo país que se acerca a perforar la barrera de los 400 puntos básicos. Justina Gedikian, analista senior de Renta Fija de Cohen Aliados Financieros, advierte que este rally de los activos argentinos reduce el margen de ganancias extraordinarias hacia adelante. A pesar de las señales del Ejecutivo, como la presentación del programa financiero para el período 2026/2027 y la cancelación de los pases pasivos del Banco Central, la especialista sugiere cautela de cara al próximo año electoral.
“Esa combinación de factores refuerza la convicción en el soberano, pero también invita a ser más selectivos en la reinversión. Con el grueso de la compresión ya capturado y un 2027 que concentra vencimientos elevados en un contexto electoral, tiene sentido diversificar parte del flujo hacia créditos que ofrezcan un carry atractivo y una menor sensibilidad al ruido político”
Para instrumentar esta diversificación, Gedikian propone combinar bonos soberanos con opciones corporativas de firmas de primera línea como YPF, Pluspetrol, Telecom y Pampa Energía, o bien con títulos provinciales de jurisdicciones fiscalmente sólidas como Córdoba 2035, Santa Fe 2034 o la Ciudad de Buenos Aires 2033.
Opciones según el perfil de riesgo
Desde la sociedad de bolsa Portfolio Personal de Inversiones (PPI) coinciden en que la prioridad para los ahorristas de perfil conservador debe ser la preservación del capital. Para este segmento, aconsejan canalizar la renta obtenida hacia fondos comunes de inversión (FCI) en dólares, una alternativa que garantiza liquidez y diversificación en moneda dura sin exposición directa a la volatilidad soberana. Para perfiles moderados, sugieren una rotación balanceada hacia bonos de las provincias de Córdoba y Santa Fe, mientras que para los inversores más agresivos mantienen la recomendación del Global 2041 (GD41), un título con alto potencial de valorización si continúa el sendero de descenso del riesgo país.
Por su parte, Thiago Marino, analista de Renta Fija en Invertir Online (IOL), define este momento de cobro como una ventana estratégica para reconfigurar carteras. Para el segmento conservador, coincide en la conveniencia de los FCI de obligaciones negociables corporativas de alta calificación crediticia. En tanto, para inversores de perfil moderado destaca el atractivo del AO27 por su flujo de pagos mensual y su vencimiento previo a las elecciones legislativas de 2025. Finalmente, para los perfiles que buscan maximizar el retorno de capital ante la consolidación del superávit fiscal y las reformas macroeconómicas, Marino señala al Bonar 2035 (AL35) como uno de los activos con mayor potencial de apreciación en el mediano plazo.

