Espectáculos

Un funeral y medio: Francella y Suar, juntos por primera vez en el cine con una comedia negra

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Dos de las figuras más importantes del espectáculo argentino, Guillermo Francella y Adrián Suar, compartieron por primera vez un rodaje cinematográfico. Después de casi 40 años de amistad y colaboraciones en teatro y televisión, ambos artistas protagonizan Un funeral y medio, la remake oficial argentina de la exitosa comedia británica Muerte en un funeral (2007).

La filmación de esta “comedia negra sobre la vida, la muerte y el caos familiar” concluyó en medio de un hermetismo similar al de grandes producciones de Hollywood. El proyecto marca el debut cinematográfico de la dupla protagónica, que previamente coincidió en la telecomedia De carne somos (1988) y en obras teatrales como La cena de los tontos y Dos pícaros sinvergüenzas, aunque sin compartir la pantalla grande hasta ahora.

Rodaje secreto en Lomas de San Isidro

LA NACION fue testigo de una de las últimas jornadas de rodaje, que se llevó a cabo en una casona de estilo Tudor en el corazón de Lomas de San Isidro. La discreción fue la clave: ni vecinos ni transeúntes notaron la presencia de Francella, Suar y un elenco estelar que incluye a Juan Minujín, Agustina Cherri, Arturo Puig, Pablo Codevilla, Daniel Aráoz, Fernanda Mistral, Rodolfo Ranni, Gustavo Bassani, Flavia Palmiero, Rodrigo Noya y Coco Portillo.

El director de la película es Ariel Winograd, reconocido por éxitos como El robo del siglo y las series de Carlos Menem y Guillermo Cóppola. El guion es de Fernando Castets. La estrategia de mantener el bajo perfil incluyó alquilar otra casona cercana para que el equipo de 60 personas, incluyendo actores, se preparara y almorzara, evitando la habitual infraestructura de tráilers y el movimiento de equipos que suelen caracterizar a un set de filmación.

La génesis de un proyecto largamente esperado

La idea de esta adaptación surgió hace más de una década, cuando el productor Luis Scalella vio Muerte en un funeral y pensó en Francella como protagonista. “Esta es una comedia ideal para hacerla acá con dos comediantes de primera”, recordó Scalella. Rápidamente, imaginó a la dupla Francella-Suar para interpretar a los dos hermanos protagónicos: uno que vive en España y el otro que se quedó en Argentina a cargo de la familia. El reencuentro de ambos se da en el entierro del patriarca familiar, desatando una serie de situaciones caóticas.

Fue Francella, quien además es uno de los productores de la cinta, el encargado de convencer a Suar para sumarse al proyecto. “Tenerlos a los dos es un regalo del cielo para el cine argentino y también para la gente, porque verlos actuar juntos por primera vez en una película va a ser fantástico”, afirmó Scalella.

Durante el rodaje de la escena número 92, en un reducido ambiente de la casona, Winograd dirigió con precisión, buscando múltiples planos y tomas. “Esa fue la mejor toma”, indicó el director tras varios intentos. El diálogo entre Suar y Francella, que giraba en torno al hallazgo de lo que parecía un cuerpo sin vida, demostró el oficio y el timing de ambos comediantes.

Francella y Suar: química, amistad y desafíos futuros

“Tenía muchas ganas de hacer algo con Adrián en el cine y él también conmigo, pero no se daba. Lo más cerca que estuve fue con un cameo en Un novio para mi mujer. Ahora se dieron los tiempos, él pudo estrenar su obra de teatro, yo la mía, y aquí estamos”, relató Francella a LA NACION.

El actor elogió el trabajo de Winograd, destacando su claridad de visión y su meticulosidad en el set. También enfatizó la importancia de un guion bien aprendido: “No hay nada como la letra bien sabida, te da muchísima tranquilidad. Cuando traés sabida la letra del derecho y del revés, no solo la tuya, también la de tus compañeros, hasta se respira de otra manera. Acá no hace falta improvisar ni una palabra. Es todo texto.”

Por su parte, Suar expresó su satisfacción por este reencuentro artístico: “Va a encontrar la química intacta. Guillermo es especial para mí en ese sentido. Es un animal de mi zoológico y él del mío. Es un actor único, no se parece a nadie. Tiene una sensibilidad extraordinaria para la comedia, para hacer reír. Me entiendo muy bien con él, nos queremos, nos reímos todo el tiempo, somos amigos. Guillermo es nuestro Alberto Sordi”. Suar también adelantó su intención de explorar su faceta como director de cine.

Francella, en tanto, reveló que la dirección cinematográfica es el único desafío que le queda pendiente. “Es lo único que me falta. Ya tengo la experiencia de haber dirigido teatro, lo hice dos veces. Lo que sí reconozco es que me gusta más la experiencia de dirigir sin tener que actuar al mismo tiempo. A menos que aparezca un personaje irresistible”, confió.

Sobre su vínculo con Suar, Francella lo describió como “mi amigo, mi hermanito menor. Llevamos casi 40 años haciendo cosas juntos, desde los tiempos de De carne somos. Yo lo amé desde ese momento, era un piojo, un fresco absoluto que pululaba por los pasillos. Después creció enormemente. Con Polka cambió la estética de la tele, maduró mucho como intérprete y ahora también como director de cine. Aun siendo siempre un fresco siempre tuvo un enorme compromiso profesional. Y fue muy disciplinado toda la vida”.

El regreso del cine a las salas y la quinta de El Encargado

El productor Luis Scalella, presidente de Argentina Sono Film (que coproduce Un funeral y medio junto a Disney para la distribución), manifestó su esperanza en el regreso del público a las salas de cine. “Estoy convencido de que el cine vuelve, que el cine nunca se va. Como no se fue cuando llegaron la televisión, el video, las plataformas… No se va a terminar nunca porque es una experiencia diferente a la del streaming”, argumentó, comparando la experiencia cinematográfica con salir a comer afuera: una vivencia social y distinta a la rutina del hogar.

Además, Francella adelantó una esperada noticia para los fanáticos de la serie: “Vamos a tener una quinta temporada” de El encargado. Aunque aún no hay libros ni fecha confirmada, el actor confirmó la continuidad de la exitosa producción de Gastón Duprat y Mariano Cohn, que le ha brindado una nueva conexión con el público. “El público ha sido todo para mí, todo. Siempre fue mi combustible. El que nunca te suelta la mano en una sala teatral, en un cine, en el living de su casa con el control remoto en la mano”, concluyó.

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