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Análisis táctico: el rol clave de Leandro Paredes en la recuperación de la Selección Argentina ante Egipto

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En un partido que la Selección Argentina ganó más con el corazón y la convicción que con la brillantez táctica inicial, un cambio de Lionel Scaloni se destacó como fundamental para la remontada: el ingreso de Leandro Paredes en lugar de Thiago Almada. Si bien a priori esta modificación podría haber sugerido una postura más cautelosa, la realidad en el campo de juego demostró lo contrario, reordenando el mediocampo y potenciando el ataque albiceleste.

La decisión de incluir a Paredes en el once inicial, a pesar de la percepción de que un volante central podría restar ofensiva, tuvo un impacto directo en el rendimiento de figuras como Enzo Fernández y Alexis Mac Allister. Ambos jugadores, que en partidos previos se vieron condicionados a cumplir funciones más defensivas en el esquema 4-4-2, lograron soltarse y acercarse al área rival, donde mejor despliegan su juego.

Paredes, el ancla que liberó a los volantes

El esquema de Scaloni carecía de un volante central fijo, repartiendo esa función entre Mac Allister y Enzo Fernández. Sin embargo, su verdadero desequilibrio se produce de tres cuartos de cancha en adelante, filtrando pases y llegando a posición de gol. La ausencia de un 5-táctico definido condicionaba el ataque y sobreexigía la dependencia de Lionel Messi, relegando a los delanteros Lautaro Martínez y Julián Álvarez de sus posiciones naturales.

Leandro Paredes, quien se inició como enganche pero evolucionó a un mediocampista central con capacidad de orden y distribución, se erigió en el eje que el equipo necesitaba. Su presencia como 5-táctico permitió que De Paul se ubicara por derecha, Enzo Fernández actuara como doble 5 más suelto y Mac Allister por izquierda, dándole mayor circulación al balón por los pasillos interiores. Esto se evidenció rápidamente: a los 9 minutos, un pase filtrado de Mac Allister a De Paul posibilitó un ataque al espacio de Enzo Fernández; a los 18, Enzo, más adelantado, filtró una pelota a Nicolás Tagliafico que derivó en un penal; y a los 27, un centro de De Paul encontró a Mac Allister cabeceando en el punto penal.

La jugada que valió un gol y la visión de Scaloni

Más allá de la reorganización táctica, Paredes también fue protagonista de una jugada crucial que, aunque no figure en la planilla, fue tan valiosa como un gol. A los 90 minutos y 15 segundos, con el equipo volcado en ataque y el marcador 2-2, el mediocampista realizó un quite magistral sobre Marmoush en un contraataque de 4 contra 2 de Egipto, recuperando la posesión y frenando una clara ocasión de gol. Sobre esta acción, el propio Paredes comentó:

“Mis compañeros me dijeron después del partido y cuando la volvía a ver me resultó gratificante, pero estoy para ayudar al equipo”.

La confianza de Scaloni en Paredes quedó clara en sus declaraciones previas al encuentro:

“Paredes está disponible y va a jugar. Es simple. No tiene otra lectura. Las veces que Leandro ha dado sensaciones de estar bien, incluso cuando no estaba al 100 por ciento, ha jugado. Ha jugado siempre Leandro. Es un jugador que ya lo conocemos. Estando él en la cancha, el equipo gira de otra manera. El cinco de la mayoría de los partidos ha sido Leandro. Cuando la pelota pasa por él, se distribuye bien, el equipo se encuentra cómodo y logramos llegar a jugadores en otras alturas, con un pase más vertical. Para nosotros es un jugador fundamental”.

El director técnico, aunque reconoció la necesidad de seguir corrigiendo aspectos colectivos, destacó la mejora en el juego ante Egipto en comparación con el partido anterior contra Cabo Verde. Su visión de un fútbol que combina táctica, estrategia y, fundamentalmente, corazón e instinto, se vio reflejada en la remontada y en la capacidad del equipo para no bajar los brazos hasta el pitido final.

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