RIGI: Inversión millonaria de grupo iraní-estadounidense para una central nuclear en Atucha
El “súper” Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), que impulsa el Gobierno nacional y se debate en el Congreso, sumó su primer anuncio de inversión de gran magnitud. Se trata de un proyecto de US$ 1.200 millones para la construcción de un reactor nuclear modular, cuya patente es de la empresa rionegrina Invap.
La inversión será financiada por Meitner Energy, una compañía que integra la tecnología de Invap y cuyo principal accionista es el Ansari Group del magnate Hamid Ansari, empresario de origen iraní radicado en Estados Unidos. El anuncio se realizó este jueves en el Palacio de Hacienda, con la presencia del ministro de Economía, Luis Caputo.
En la reunión, además de Caputo, estuvieron presentes Teófilo Lacroze, CEO de Meitner Energy Latam y empresario con experiencia en el sector petrolero (Raizen y Shell), y Federico Ramos Napoli, el joven secretario de Asuntos Nucleares, quien se vincula con Santiago Caputo, asesor presidencial.
Detalles del proyecto y el rol del RIGI
El reactor modular, un ACR-300 de tecnología y manufactura nacional, será construido en el sitio de Atucha, en la localidad bonaerense de Lima, Zárate. La iniciativa se financiará íntegramente con capital privado, “sin requerir aportes estatales para su desarrollo”, según aclararon desde el Gobierno.
Desde la Secretaría de Asuntos Nucleares remarcaron que:
“Detrás de la apuesta está el Grupo Ansari, un inversor internacional que eligió al país como plataforma para producir y, eventualmente, exportar esta tecnología al mundo.”
Hamid Ansari, el inversor detrás del grupo, ha desarrollado su carrera en los sectores de telecomunicaciones, tecnología e innovación. Meitner Energy buscará aplicar esta inversión al RIGI para acceder a los beneficios impositivos, cambiarios y aduaneros que el régimen promete. El proyecto de ley ya fue aprobado por la Cámara de Diputados y espera la sanción del Senado.
De concretarse, el proyecto no solo daría lugar a la cuarta central nuclear del país, sino que también representaría el primer reactor de este tipo construido en el mundo.
Contexto del sector nuclear argentino
Este anuncio llega en un momento particular para el sector nuclear en Argentina. Esta semana, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) despidió a 61 trabajadores, un episodio que incluyó la presencia de Gendarmería.
El Gobierno de Javier Milei, a través de asesores como Demian Reidel (quien tuvo un breve paso por Nucleoeléctrica Argentina), busca una mayor participación del sector privado en esta área estratégica. De hecho, Nucleoeléctrica Argentina se encuentra en un proceso para incorporar capital privado, aunque sin superar el 44% de las acciones de la compañía que opera las tres centrales nucleares del país.
Un comunicado de la Secretaría de Asuntos Nucleares, al que tuvo acceso Clarín, confirma este “cambio de paradigma”. El texto sostiene que, durante décadas, “el desarrollo nuclear argentino dependió de fondos públicos, financiamiento externo y decisiones sujetas al humor político de cada gestión”. En contraste, el esquema actual propone “que sea el capital privado el que arriesgue, invierta y empuje, mientras el Estado se repliega a su función esencial de garantizar reglas estables y previsibilidad”.

