Interna oficialista: el estallido de Patricia Bullrich contra Manuel Adorni y la crisis en Comunicación
La interna en el oficialismo volvió a encender las alarmas tras un fuerte cruce entre la senadora nacional Patricia Bullrich y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La legisladora, jefa del bloque de senadores libertarios, estalló al enterarse de que Adorni había tuiteado que asistiría al Congreso el 2 de julio, minutos después de que ella misma anunciara la suspensión de esa presentación.
“No se puede trabajar con pelotudos…”, bramó Bullrich al salir del Senado, una frase que resonó entre funcionarios de la Cámara Alta. La senadora había justificado la suspensión argumentando que a Adorni “lo iban a cachetear durante ocho horas” y que eso no sería una presentación adecuada para un jefe de Gabinete, sino una “masacre política”. Su objetivo era evitarle un desgaste político al ya “desgastadísimo” funcionario.
“¡Ya está, me tienen cansada, que se arregle solo este tipo!”, habría exclamado Bullrich, según fuentes cercanas. La reacción de Adorni, publicando en la red social X su disposición a presentarse ante el Senado, generó un quiebre. En el círculo íntimo del Gobierno, la difusión de los dichos de Bullrich y la posterior mención negativa en medios y redes sociales sobre el “faltazo” del ministro coordinador al Congreso habrían desatado la “paranoia” de Adorni.
El jefe de Gabinete, en crisis, se comunicó con Karina Elizabeth Milei y encomendó a su alfil político Ignacio Devitt que diera un giro a la información, buscando mostrar a un funcionario dispuesto a comparecer. Sin embargo, en el entorno más íntimo del Gobierno, se sabe que Adorni difícilmente vuelva a exponerse ante los parlamentarios argentinos, consciente de que no saldrá “políticamente indemne” de una situación así, tal como lo advirtió la experimentada Patricia Bullrich.
Cambios en el equipo de Comunicación
En paralelo a esta tensión, Karina Milei y Santiago Caputo buscan profesionalizar el área de comunicación del Gobierno. Con la designación de Adrián Ravier como nuevo vocero y Fabián Fernández como secretario de Comunicación, se pretende un perfil menos atado a los avatares políticos.
Fernández, un profesional calificado, se enfocará en “jerarquizar la vapuleada relación con el periodismo y los medios”. Por su parte, Ravier, ex diputado nacional por La Pampa, deberá priorizar la difusión de los logros económicos de la gestión, como lo ha pedido el presidente Javier Gerardo Milei y el ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, en lugar de pensar en aspiraciones políticas personales, como la gobernación de su provincia.
El respaldo de Milei a Adorni
A pesar del desgaste, el Presidente mantiene su respaldo a Adorni. Según trascendió, Milei cree que existe un “ataque de todo el sistema político, mediático y empresarial” contra su gobierno, que buscaría primero a Adorni, luego a su hermana y finalmente a él. “No tengo apuro, perderé imagen pero no lo voy a soltar”, habría afirmado el jefe de Estado, desconociendo la máxima de Nicolás Maquiavelo sobre no retrasar una guerra para ventaja del enemigo.
La interna peronista, entre ausencias y críticas
Mientras tanto, en el campamento peronista, la efervescencia continúa tras la aparición de videos de Jésica Wanda Cirio Perutich y Martín Insaurralde. A esto se sumó el acto del último sábado, donde el gobernador bonaerense Axel Kicillof estuvo ausente. En ese evento, Máximo Carlos Kirchner arremetió, sin nombrarlo, contra quienes “no visitan a la ex Presidenta” en su reclusión.
La decisión de Kicillof de no asistir al acto de Parque Lezama se debió a que no habría un audio de Cristina Elisabet Kirchner, sino un discurso del jefe de La Cámpora. “No iba a ser un acto por la libertad de Cristina sino para atacar a Axel, no tenía ningún sentido que el gobernador fuera”, explicó un intendente peronista, quien observó que el acto sirvió para mostrar a Máximo Kirchner como conductor de un espacio político, a pesar de los cargos que ese sector mantiene en el gabinete provincial.
Algunos asistentes, como el chaqueño Jorge Milton Capitanich, se retiraron con incomodidad, ya que, a pesar de su kirchnerismo, mantiene una relación cordial con Kicillof, con quien suele discutir temas económicos.

