Daniel «Rana» Valencia: «Cuando murió Menotti me volví a sentir huérfano»
Daniel José Valencia, el legendario mediocampista conocido como el “Rana”, se abrió a una entrevista íntima donde repasó momentos clave de su vida y carrera, desde su infancia en Jujuy hasta la conquista del Mundial 78 y su presente. El ex “10” de la Selección Argentina y emblema de Talleres de Córdoba, compartió reflexiones sobre el fútbol de antes y el de hoy, y recordó con profunda emoción a César Luis Menotti.
Valencia, de 70 años, reveló que su vida estuvo ligada al fútbol desde el nacimiento. “Nací para jugar al fútbol. Que nací en una cancha de fútbol. Literal que nací en una cancha, porque Carlos, mi papá, era el canchero del estadio de la liga jujeña, así que tenía una cancha de fútbol como patio de mi casa”, relató. Su hogar, debajo de la tribuna oficial del estadio, era un espacio compartido con sus padres y tres hermanos, donde su madre, Blanca, preparaba empanadas que vendían por la ventana, convirtiéndose en un ícono del lugar.
El “10” de Menotti y la gloria mundial
La carrera de Valencia tomó un giro decisivo cuando fue elegido por César Luis Menotti para ser el “10” titular de la Selección Argentina en el Mundial 1978, una decisión que postergó a figuras de la talla de Ricardo Bochini, Norberto Alonso y un joven Diego Maradona. Tras la consagración, su primer impulso fue correr a abrazar a su madre, sin siquiera tocar la Copa del Mundo, un gesto que grafica su arraigo familiar y su humildad.
El “Rana” defendió la camiseta de Talleres en 344 partidos, marcando 42 goles, y fue parte fundamental de un equipo que marcó una época en el fútbol argentino de los años 70. Su amor por el club cordobés lo llevó a rechazar ofertas de clubes europeos, incluido el Real Madrid, porque, según sus propias palabras, era “feliz donde estaba”.
Vínculo con Menotti y el recuerdo de compañeros
Valencia recordó a Menotti con cariño y admiración, destacando una particularidad que el Flaco le atribuía en el juego: “El Flaco Menotti decía que yo estaba una milésima de segundo adelantado al resto para jugar al fútbol, que ya sabía qué iba a hacer antes de recibir la pelota”. Esta capacidad, que lo diferenciaba en la cancha, también se manifestaba en su vida personal, donde a veces se siente “disperso” por estar pensando en el futuro. La reciente muerte del ex DT lo afectó profundamente: “Cuando murió Menotti me volví a sentir huérfano”, expresó.
En un tono más crítico, Valencia lamentó la extinción del puesto de “10” en el fútbol moderno y la triste realidad de algunos de sus ex compañeros de selección. “Se lamenta de que el 10 sea una especie en vías de extinción en el fútbol mundial y mucho más de que hayan tenido que hacer una colecta para pagar el velatorio de algunos compañeros con los que alcanzaron la gloria con la selección, que murieron en la miseria”, subraya la nota.
A sus 70 años, Valencia sigue jugando al fútbol, manteniendo viva la pasión que lo acompañó desde la cuna. Su resistencia sorprende a los amigos de su hijo, y su singularidad se refleja en el lunar de su mejilla izquierda, que funciona como su “cédula de identidad”.

