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Mundial 78: el tanguero que desbancó a Morricone y la historia detrás de «25 millones de argentinos»

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Para muchos argentinos que vivieron el Mundial de Fútbol de 1978, la melodía oficial compuesta por el reconocido Ennio Morricone es apenas un eco lejano. Sin embargo, la frase “25 millones de argentinos jugaremos el mundial…” resuena con una fuerza innegable, convertida en el verdadero himno popular de aquel campeonato. Esta marcha, de corte casi militar, logró desplazar al tema instrumental del maestro italiano, instalándose en la memoria colectiva del país.

Ennio Morricone, ya consagrado por sus bandas sonoras en películas icónicas como Por un puñado de dólares y El bueno, el feo y el malo, fue la elección de la FIFA para crear la música oficial. Su composición, una pieza pop instrumental de fácil silbido y sin rasgos específicos del país anfitrión, se limitó a musicalizar cortinas y aperturas de transmisiones, sin la capacidad de generar la identificación masiva que logró su contraparte.

Martín Darré: el tanguero autodidacta detrás del hit

Contrario a lo que podría esperarse, la canción que se convirtió en el grito de aliento nacional no surgió de una agencia publicitaria, sino de la pluma de Martín Darré. Nacido en Caballito en 1916, Darré fue un bandoneonista, arreglador y compositor que, sin formación académica, dominó el solfeo, la armonía y la dirección orquestal, dejando una huella significativa en la música argentina.

A los 17 años, Darré ya integraba la orquesta de Francisco Lomuto. Con el tiempo, fundó la Orquesta Gigante de Radio El Mundo, un proyecto que reunió a destacados instrumentistas y directores como Osvaldo Fresedo, Juan Canaro y Julio De Caro. Además, grabó un disco con la cantante Susy Leiva y realizó arreglos para la Banda Sinfónica de la Ciudad de Buenos Aires, adaptando obras de Gershwin y Mancini, o temas popularizados por Frank Sinatra y Chabuca Granda.

Su talento era reconocido por sus pares. León Benarós, fundador de la Academia Porteña del Lunfardo, lo recordaba como un hombre “pulcro, impecable, meduloso en sus opiniones”, asombrado por su capacidad autodidacta. José Gobello, otro ilustre lunfardista, destacó que Darré “fue quien le dio carácter y estilo a la orquesta de Mariano Mores y fue arreglador y consultor de diversas bandas sinfónicas”.

La marcha que reflejó una época

La famosa marcha del Mundial 78, cuya música y letra pertenecen íntegramente a Darré, se convirtió en un fenómeno que la mayoría de los argentinos corearon sin conocer a su autor. La letra, con su referencia a los “25 millones de argentinos”, reflejaba una proyección poblacional basada en el Censo Nacional de 1970, que rondaba los 23.3 millones de habitantes.

La canción, con su mezcla de marcha militar y giros propios de himnos patrios, encajaba con el tono que el gobierno militar buscaba insuflar. La consigna era clara: no solo los once jugadores en la cancha, sino todo el país, participaría del mundial. El estribillo

“25 millones de argentinos, jugaremos el mundial. / Mundial, la justa deportiva sin igual. /Mundial, un grito de entusiasmo universal./ Vibrar, soñar, luchar, triunfar, luciendo siempre sobre la ambición y la ansiedad, temple y dignidad”

buscaba una épica chauvinista de unidad nacional. Sin embargo, esta imagen contrastaba fuertemente con el complejo clima social y político de la época, marcada por crecientes denuncias de violaciones a los derechos humanos que se juzgarían tras el retorno de la democracia.

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