Crisis Adorni: Presión interna para su salida y el «no» de Milei en Casa Rosada
La situación del vocero presidencial Manuel Adorni genera un clima de «hartazgo y desconcierto» en la Casa Rosada, con una creciente presión interna para que deje su cargo. El escándalo en torno a su declaración jurada y la inversión en criptomonedas se mantiene en la agenda pública, a pesar de los intentos por minimizarlo, incluso con el inicio del Mundial.
Fuentes oficiales reconocen un «abordaje de crisis paupérrimo». El punto más álgido fue cuando Adorni afirmó haberse enriquecido invirtiendo 200.000 dólares en criptomonedas, mientras resurgían videos y tuits antiguos donde él mismo expresaba desconocimiento sobre el tema. Esta situación, según análisis políticos, fue interpretada como un mensaje para la Justicia, no para la ciudadanía, asumiendo que «esa batalla ya está perdida».
El dilema de Milei: aferramiento y malhumor
Dentro del Gobierno, la grieta es evidente: «Javier y Karina no lo quieren soltar y todo el resto lo quiere tirar por la ventana», resumió una fuente. Otra voz de peso lamentó: «Es lo que quieren, que se quede». Un libertario con acceso a la cúpula estimó que las probabilidades de salida de Adorni aumentaron, pero subrayó que el presidente Javier Milei «en su forma de expresarse no muestra ningún indicio de querer tomar esa decisión, por el contrario».
Esta postura se traduce en la frase categórica que resuena en Balcarce 50: «Manuel no se va a ir, ni lo van a echar». Sin embargo, paradójicamente, voces importantes de la Casa Rosada dejaron trascender que hubo intentos reales de buscar un reemplazante. Se mencionaron nombres como el canciller Pablo Quirno y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, aunque nadie pudo explicar el origen de estas propuestas.
Ante los pocos que se atrevieron a sugerirle una «salida decorosa» para Adorni, a Milei se lo nota «inflexible y malhumorado». Las razones de su sostenimiento son varias: una versión indica que el Presidente cree que detrás de Adorni «lo quieren hacer caer a él». Otra, incluso de su círculo cercano, sugiere que su «ego» le impide que otros le digan qué hacer.
Complicaciones en el Congreso y la reforma política
La situación de Adorni también generó nuevas complicaciones en el Congreso. En ambas cámaras existen pedidos de interpelación y moción de censura. El vocero deberá presentarse en el Senado el 2 de julio para su informe de gestión. Además, su reciente adhesión al Régimen Simplificado de Ganancias, paso indispensable para el blanqueo, generó «opacidad» en una política clave para el Gobierno, sumando malestar en algunos despachos que especulan con una falta de aviso por parte de Adorni.
Mientras tanto, el ministro del Interior, Diego Santilli, trabaja intensamente para lograr la eliminación o suspensión de las PASO, un objetivo que permitiría a Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, tener mayor control sobre los socios políticos y acelerar una potencial ruptura del peronismo. Sin embargo, hay dudas sobre la viabilidad de esta reforma política, especialmente porque no está claro si Milei buscará la reelección. La Casa Rosada observa que las bondades del plan económico aún no llegaron a los sectores urbanos de peso electoral, y el caso Adorni complica aún más el panorama.
Santilli, junto al secretario parlamentario Ignacio Devitt, mantienen la esperanza de descartar las PASO. El ministro ha programado reuniones con gobernadores como Leandro Zdero (Chaco), Marcelo Orrego (San Juan) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego), encuentros a los que se suman Karina Milei y su ladero Eduardo “Lule” Menem, buscando acuerdos provinciales de cara a 2027.
Socios y la economía como mantra
En este escenario, Mauricio Macri mantiene un alto perfil. La posibilidad de que Pro compita con un candidato propio sería un golpe para La Libertad Avanza (LLA), aunque en la Rosada se cree que su activismo busca negociar para que los libertarios no interfieran en la Ciudad de Buenos Aires. «¡Esto le sube el precio a Macri!», exclamó un integrante del Gobierno, reconociendo la importancia de los votos de Pro para evitar la moción de censura contra Adorni.
Otra figura en la incertidumbre es Patricia Bullrich, quien jura no romper con el oficialismo. A pesar de que la jefa de la bancada oficialista en el Senado criticó a Adorni por una «omisión ética», una foto de Karina Milei en el cumpleaños de Bullrich, con Adorni presente, intentó mostrar cohesión. Milei, por su parte, prefiere centrarse en el anarcocapitalismo y sus efectos económicos, celebrando la inflación del 2,1% y el riesgo país en 437 puntos, repitiendo el mantra: «La economía todo lo ordenará».

