Los Pumas 7s: el balance de una temporada de recambio y la mirada puesta en Los Ángeles 2028
Tan frenético como a veces cruel, el circuito de rugby seven dejó a Los Pumas 7s a las puertas de la gloria. En Burdeos, la selección argentina estuvo a centímetros de dar vuelta un partido crucial contra Nueva Zelanda, lo que les habría permitido avanzar a cuartos de final, eliminar a Sudáfrica y tener una oportunidad real de conquistar el SVNS World Championship por primera vez en su historia. Sin embargo, una polémica decisión arbitral y la frustración posterior sellaron su destino, transformando la cercanía al try en una distancia insalvable.
El desconsuelo fue evidente en el rostro del rookie Pedro de Haro y en la protesta de Matteo Graziano. Después de haber conseguido un segundo puesto en Hong Kong y un tercero en Valladolid, Los Pumas 7s llegaron a la última fase del torneo con grandes expectativas. Necesitaban superar a Sudáfrica, el mejor equipo de la temporada, por tres puestos. Pero el sorteo los emparejó con potencias como Nueva Zelanda y Francia (que jugaba de local y terminaría siendo finalista), y la presión se hizo sentir, llevándolos a una eliminación en cuartos de final como el peor de los terceros.
La voz del entrenador: «Estábamos para ser competitivos, pero no mucho más»
“Todavía duele esa derrota, obviamente. Todas duelen, y la de Nueva Zelanda en particular, porque estábamos a nada de quedarnos con todo y al final terminamos lejos”, confesó el entrenador Santiago Gómez Cora en diálogo con LA NACION, antes de embarcar de regreso al país. “Estuvimos a cinco puntos de pelear por la Liga, dejar afuera a Sudáfrica y Francia, pero cuando tensás un poquito con un equipo nuevo, quedás expuesto a esta situación. Sabíamos que estábamos para ser competitivos, pero no mucho más”.
Finalmente, Sudáfrica se consagró bicampeón del circuito, un título merecido tras una temporada dominante con cinco trofeos en nueve etapas. Los Pumas 7s, que habían sido protagonistas en las dos temporadas anteriores, terminaron en un quinto puesto que, aunque no reflejó su brillo de otros años, tampoco debe interpretarse como un retroceso. Por primera vez desde 2019/20, el equipo no ganó ninguna etapa del circuito.
Un año de recambio forzado y la apuesta por el futuro
Para entender el desempeño de Los Pumas 7s, es fundamental recordar el contexto de la temporada. Tras dominar el Circuito en los dos años previos, el equipo sufrió una importante «sangría» de jugadores, la más significativa en los 12 años de gestión de Santiago Gómez Cora. Bajas clave como Matías Osadczuk, Germán Schulz, Tobías Wade, Agustín Fraga, Alejo Lavayén y el joven Facundo Pueyrredón obligaron al entrenador a replantear la estrategia. Si antes la prioridad era ganar cada torneo, esta vez el foco estuvo en foguear a una nueva generación de talentos.
A Santino Zangara y Gregorio Pérez Pardo, quienes tuvieron poca participación en su segundo año, se sumaron debutantes como Pedro de Haro, Martiniano Arrieta, Juan Patricio Batac y Sebastián Dubuc. Gómez Cora optó por darles muchos minutos a los nuevos, dosificando el esfuerzo de los experimentados Marcos Moneta (goleador de la temporada con 47 conquistas) y Luciano González (incluido en el septeto ideal), quienes junto a Santiago Álvarez, Matteo Graciano, Joaquín Pellandini, Santiago Mare y Santiago Vera Feld, forman la columna vertebral del equipo.
Los resultados tardaron en llegar. En las primeras seis etapas, Los Pumas 7s solo alcanzaron las semifinales en Ciudad del Cabo y Nueva York, finalizando sextos en la instancia regular. Si bien se destacaban individualidades, la cohesión del equipo y la solidez en los momentos críticos, virtudes de años anteriores, no eran las mismas. Sin embargo, el equipo hizo «clic» en el momento justo: el bronce en Nueva York encendió la ilusión. En Hong Kong, a pesar de las adversidades del viaje y el cambio horario, alcanzaron la final y se metieron de lleno en la lucha por el título.
La segunda instancia en Valladolid mantuvo la ilusión con un tercer puesto, a pesar de la derrota en semifinales contra Sudáfrica. La caída ante Francia en Burdeos, sumada a no conseguir el punto bonus, marcó el punto más bajo en la fase final y selló la eliminación con la derrota ante Nueva Zelanda.
“La verdad es que al principio de la temporada la idea era construir un equipo, probar jugadores nuevos, darles minutos y herramientas en este año para que conozcan y sepan de qué se trata esto, para entrenarse a conciencia ahora estos meses por delante”, analizó Gómez Cora. “Aparecimos en un escenario de estar segundos en la Liga, lo que habla de buen laburo y de buena individualidad de los chicos que llegaron al equipo, pero era lógico que en el final de la temporada apareciera el cansancio, y en esos momentos de tensión, de emociones y de momentos críticos pueda caer la pelota para un lado o para el otro, y eso es lo que hay que aprender y mejorar. Tenemos dos años para laburar eso, pero lo que nos deja tranquilos es que el equipo fue competitivo una vez más con un grupo nuevo tan grande.”
La próxima misión de Gómez Cora será evitar una nueva sangría de jugadores. La temporada 2026/27, que comienza en septiembre con los Juegos Odesur en Rosario y en noviembre con el Circuito, tendrá un condimento especial: la clasificación directa a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, el gran objetivo del ciclo. Después de dos años de ensueño, Los Pumas 7s se vieron obligados a recalcular. Lejos de retroceder, el equipo parece estar tomando un nuevo envión con la mirada puesta en el futuro.

