García Cuerva en Plaza de Mayo: «No queremos vivir en una intolerancia que nos divide»
El arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, encabezó este fin de semana una procesión con el Santísimo Sacramento en la histórica Plaza de Mayo, deteniéndose frente a la Casa Rosada para realizar un llamado a la unidad y la oración por la Patria y sus gobernantes. «No queremos vivir en una intolerancia que nos divide», expresó el prelado, marcando un mensaje de concordia en un espacio que suele ser epicentro de manifestaciones diversas.
La actividad religiosa se desarrolló con una misa que culminó en la procesión por la Plaza de Mayo, un lugar de profundo simbolismo cívico y social en Argentina. La convocatoria de García Cuerva se dio apenas horas después de que el mismo espacio público fuera escenario de una masiva congregación de seguidores del Indio Solari, quienes se reunieron para manifestar su pesar por el fallecimiento del reconocido músico.
Un mensaje de fe y unidad en un contexto de diversidad
La presencia del arzobispo en Plaza de Mayo con el Santísimo Sacramento, considerado por la fe católica como la presencia real de Cristo, tuvo un carácter particular al invitar a la reflexión sobre la situación nacional. El llamado a rezar por la Patria y los gobernantes subraya la visión de la Iglesia sobre su rol en la vida pública, promoviendo valores de paz y entendimiento en un contexto social a menudo polarizado.
Durante la ceremonia, la banda musical de la Policía Federal acompañó la procesión, ejecutando el tradicional canto «Cristo Jesús». Este detalle resalta la participación de instituciones en eventos de esta índole, uniendo la esfera religiosa con elementos de la vida pública y oficial, en una manifestación de fe que buscó trascender las divisiones.

