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México 86: el «cumpleaños más triste» de Daniel Passarella y la enfermedad que lo marginó del Mundial

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En el reciente festejo de sus 73 años, Daniel Passarella recordó el 25 de mayo como una fecha especial, no solo por el aniversario de River Plate y la Revolución de Mayo, sino también por ser el día de su nacimiento. Sin embargo, en 1986, ese día se convirtió en uno de los más amargos de su carrera, marcando el inicio de una afección que lo dejó fuera del Mundial de México.

El capitán campeón del mundo en 1978 y referente indiscutido, llegó a la cita mundialista con un lugar asegurado en el once titular. Sin embargo, a solo nueve días del arranque del torneo, el 25 de mayo de 1986, cuando cumplía 33 años, comenzaron los síntomas de una enfermedad que lo postraría. Entre estudios médicos, internaciones y el temor a perderse la competencia, Passarella vivió un cumpleaños lejos de los festejos habituales.

El calvario de la giardiasis

La situación de Passarella se hizo pública el 23 de mayo, cuando los diarios reportaron su ausencia en una práctica por un “problema intestinal”. Al día siguiente, la información precisó que continuaba “afectado por una enterocolitis”. La humedad y el calor de México no ayudaban a su recuperación. El día de su cumpleaños, el defensor se dirigía al hospital Humana junto al doctor Raúl Madero. “Nunca me voy a olvidar de este cumpleaños, seguro”, le comentó a Madero, según publicó Clarín en su momento.

Inicialmente, se sospechó de problemas hepatobiliares, similares a una hepatitis, o incluso mononucleosis, diagnósticos que habrían significado su exclusión definitiva del Mundial. Sin embargo, el diagnóstico de giardiasis, una infección intestinal tratable, encendió una luz de esperanza. Passarella comenzó a mejorar y regresó a los entrenamientos, pero la enfermedad resurgió justo antes del debut de Argentina.

“Hacé el bolso y volvete, no jugás más el Mundial”, recordó Passarella que le dijo el doctor Rubén Oliva en el documental El fútbol es historia. Aunque estuvo en el banco de suplentes durante el primer partido contra Corea del Sur, la frustración de no poder jugar era inmensa. Clarín destacó entonces que “lo conmovieron las declaraciones de Maradona, quien afirmó que le dedicaba la victoria, y las palabras de Brown en el sentido de que para él era una gran responsabilidad reemplazarlo”.

El doctor Madero explicó que Passarella había sufrido una intolerancia a la medicación que estaba tomando. Un episodio de enterocolitis durante el partido entre Francia y Canadá lo llevó nuevamente al hospital Humana para más estudios, confirmando su imposibilidad de participar en los encuentros.

Especulaciones y el legado de un campeón

Con el tiempo, surgieron diversas teorías sobre la enfermedad de Passarella en México 1986. El propio exdefensor afirmó que nunca fue curado correctamente, mientras que Madero sostuvo que Passarella repitió una medicación que no debía. Incluso, algunos periodistas especularon con un supuesto envenenamiento deliberado por parte del cuerpo técnico de Carlos Bilardo, aunque ninguna de estas teorías pudo ser comprobada. Lo cierto es que, si bien varios integrantes del plantel sufrieron cuadros de colitis, Passarella fue quien padeció las consecuencias más severas.

A pesar de no haber jugado ni un minuto, Daniel Passarella se convirtió en el único futbolista argentino en levantar dos Copas del Mundo, un hito que subraya su importancia en la historia del fútbol nacional, más allá de aquel triste cumpleaños en México.

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