Inversiones paradójicas: el Estado de Milei aumentó su participación en grandes empresas privadas
A contramano de la retórica presidencial que postula un Estado mínimo y la privatización de todo aquello “que pueda estar en manos del sector privado”, la gestión de Javier Milei, a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses, incrementó su participación en el capital social de algunas de las compañías más relevantes del país. Esta situación, que puede resultar paradójica ante la definición del jefe de Estado de que “el Estado es una organización criminal”, se desprende de datos oficiales obtenidos mediante un pedido de acceso a la información pública.
Entre fines de 2023 y octubre de 2025, el Estado aumentó su tenencia mediante la compra de acciones en el mercado en firmas como YPF, BYMA, Banco Galicia, Banco Macro, TGS y Central Puerto, entre otras. El FGS, que se encuentra bajo la órbita del Ministerio de Capital Humano de Sandra Pettovello, pero con fuerte influencia del Ministerio de Economía de Luis Caputo, incrementó en un 15% el dinero invertido en acciones de empresas durante el año pasado, según fuentes del mercado. Actualmente, estos papeles representan entre el 13% y el 15% del stock total del fondo, manteniéndose dentro de los límites legales (7% y 50%) establecidos por la ley 24.241.
Desde el Palacio de Hacienda, consultados por esta situación, prefirieron no emitir opinión.
Las empresas donde el Estado libertario reforzó su posición
El análisis de los datos revela un patrón de aumento significativo en la participación estatal en múltiples sectores:
- BYMA (Bolsa de Valores): La participación estatal pasó del 0,33% al 6,77% de su capital social entre el último dato de la gestión anterior y octubre de 2025. Se compraron 249.143.525 acciones en el mercado secundario y se sumaron 241.896.036 a través de dividendos, totalizando 491.039.561 acciones incorporadas.
- YPF: A pesar de haber sido incluida en la lista inicial de empresas a privatizar, el FGS aumentó su tenencia de poco más del 1% al 6,76% de la petrolera, con la adquisición de 20.825.109 acciones.
- Banco Galicia: La participación estatal se elevó del 18,1% al 21,65% de su capital social, mediante la compra de 80.786.999 papeles.
- Banco Macro: La gestión libertaria incrementó su tenencia al 29,76% del capital social (desde un 28,8% en la gestión anterior), tras la adquisición de 6.162.591 acciones.
- TGS y Central Puerto (energéticas): En TGS, la participación estatal pasó del 24% al 25,33%, y en Central Puerto, del 1,85% al 4,73%, siempre a través de compras de acciones.
- BBVA: La participación estatal creció del 7,06% a fines de 2023 al 7,32%, con la compra de 1.564.686 acciones.
- Cresud: El sector público adquirió 1.400.805 acciones en el mercado secundario y 5.091.371 por derechos de suscripción, llevando la participación del 4,06% al 4,72%.
- IRSA: La participación estatal en la firma de Eduardo Elsztain aumentó del 5,50% al 6,15%, sumando 7.063.082 acciones adicionales entre dividendos y derechos de suscripción.
- Loma Negra: El FGS pasó del 5,33% al 7,82% del capital social, mediante la compra de 14.563.540 acciones.
- Pampa Energía: La participación estatal se incrementó del 22,51% al 22,81%, con la adquisición de 4.071.629 acciones.
- Supervielle: El Estado saltó del 3,34% al 4,57% del capital social, comprando 4.965.504 acciones.
- TGN: La participación creció del 0,76% al 1,73%, incorporando 4.239.585 acciones.
- Banco de Valores: La tenencia pasó del 7,22% al 7,51% tras la compra de 14.408.137 acciones.
Sin embargo, hubo dos casos en los que el FGS se desprendió de acciones: en Ecogas, la participación estatal cayó del 26,12% al 14,63%, y en San Miguel, del 26,06% al 9,98%.
Estrategia de inversión y rol del Estado
Fuentes cercanas a la operatoria del FGS aclararon que la intención es maximizar el retorno de la inversión y mantener el valor de la cartera. Asimismo, otras fuentes oficiales confirmaron que el Gobierno no busca explotar los derechos políticos que se adquieren con la compra de acciones, como podría ser aumentar la cantidad de directores en empresas privadas e influir en su gerenciamiento, una diferencia clave con respecto a la gestión kirchnerista.
Durante el gobierno de Cristina Kirchner, tras la estatización de las AFJP, se generó un conflicto por la incorporación de representantes estatales en los directorios de empresas, siendo el caso de Siderar (Grupo Techint) uno de los más resonantes. Posteriormente, con Axel Kicillof en Economía, los derechos políticos fueron absorbidos por el Palacio de Hacienda, dándole mayor poder en los directorios. Esta situación se unificó nuevamente en el FGS con la administración de Mauricio Macri y se mantiene en el actual gobierno.
La administración de los activos del FGS está delegada en Raúl Osvaldo Benítez, subdirector ejecutivo de Operación, con la asistencia de un Comité Ejecutivo que incluye a Federico Furiase (secretario de Finanzas), Carlos Guberman (secretario de Hacienda) y José Luis Daza (secretario de Política Económica), entre otros. Las decisiones se toman por mayoría simple, con derecho a veto y voto doble para el director ejecutivo de Anses.
Más acciones y menos deuda pública
A principios del año pasado, la gestión de Fernando Bearzi al frente de la Anses (quien luego renunciaría y sería sucedido por Guillermo Arancibia) dio un giro en la estrategia de inversión del FGS. Inicialmente, se habían realizado compras significativas de bonos soberanos AL30. Sin embargo, se decidió desarmar parte de ese stock de bonos, que ya había subido de valor, para comprar acciones de empresas privadas. Esta decisión se fundamentó en la expectativa de una fuerte recuperación macroeconómica y un mayor potencial de crecimiento en las acciones.
La consultora 1816 estimó que el FGS realizó compras de acciones por un monto equivalente a US$1426 millones entre mayo y noviembre de 2025. El último informe del FGS, de abril de 2026, detalla que las mayores inversiones en acciones se concentran en el sector energético, con $7.033.283 millones (44,6% de sus tenencias en acciones y 6,2% del total de sus inversiones), seguido por servicios financieros, con $5.330.803 millones (33,8% de la cartera accionaria y 4,7% del total del FGS).
Otros sectores con inversiones significativas incluyen siderurgia, telecomunicaciones, alimentos, bienes raíces, construcción, automotrices e infraestructura. En abril de 2026, el conjunto de acciones del FGS sumaba $15.763.695 millones, representando el 13,9% de las inversiones totales del fondo. Si bien esta participación ha crecido, el FGS sigue concentrado principalmente en deuda pública, con el 78,1% de su patrimonio invertido en títulos públicos nacionales.

