Revolución de los seguros: Milei impulsa la «anarquía de mercado» para sustituir al Estado
El presidente Javier Milei avanza con una ambiciosa propuesta que busca transformar radicalmente el rol del Estado en Argentina, reemplazando gradualmente sus funciones por un sistema de seguros privados. Esta idea, que el mandatario ha denominado la «revolución de los seguros», fue esbozada públicamente en el Latam Economic Forum y previamente compartida con sus ministros en la reunión de gabinete del 25 de Mayo.
Según Milei, quien se reconoce como el presidente de las primeras veces, su objetivo es llevar a la práctica la utopía de un país sin Estado. «Tenemos que tener claro dónde estamos parados para poder elegir hacia dónde queremos ir», afirmó al revelar que está trabajando en este proyecto junto al ministro Federico Sturzenegger. El mandatario sostiene que la baja de la inflación y la estabilidad macroeconómica, aunque imprescindibles, no son suficientes para la recuperación económica, y que el crecimiento real se logrará a través de la desregulación extrema y una constante baja de impuestos.
La influencia de «La teoría del caos» y el modelo de Murphy
La inspiración para esta «anarquía de mercado» proviene de un libro que Milei obsequió a sus ministros tras el Tedeum del 25 de Mayo: «La teoría del caos», del economista libertario Robert P. Murphy. Esta obra de 80 páginas postula un modelo social donde el Estado es eliminado y un sistema legal funciona exclusivamente mediante contratos entre individuos y compañías de seguros. Agencias de arbitraje privadas resolverían conflictos, y la reputación junto a la presión del mercado reemplazarían al poder público.
Milei disertó durante media hora ante su gabinete sobre este concepto, describiéndolo como una «hoja de ruta para la Argentina» con matices y un período de «transición ordenada». En la hipótesis de Murphy, las aseguradoras asumirían roles que hoy desempeñan la policía, la justicia e incluso los ejércitos. El incentivo para los ciudadanos sería pagar primas más bajas por buen comportamiento, y las compañías de seguros tendrían interés en prevenir delitos para evitar pagar compensaciones. El autor llega a imaginar un «mercado de bebés a pleno funcionamiento», donde los privilegios de paternidad se venderían al mejor postor, argumentando que esto reduciría el abuso infantil.
Este tipo de ideas resuena con tecnoempresarios como Peter Thiel, dueño de Palantir, quien ve en el «experimento mileísta» un incentivo para instalarse en Buenos Aires y gestionar su imperio de datos. El Presidente resumió su visión al decir: «Si desarrollamos un mercado privado de seguros que sea competitivo, profundo y completo, la justificación para que el Estado intervenga en esas áreas desaparece por sí sola. Si ustedes quieren achicar el Estado, necesitan generar los seguros que permitan sustituir la acción del Estado por el mercado de seguros».
Contexto económico y desafíos políticos
El anuncio de esta ambiciosa propuesta llega en un momento de relativo alivio para el Gobierno. La inflación ha vuelto a la baja, las exportaciones han crecido y la estabilidad cambiaria se mantiene, con un riesgo país por debajo de los 500 puntos. Esta situación ha devuelto al oficialismo a un tono triunfalista, con el ministro de Economía, Luis Caputo, pronosticando que «la economía se va a llevar puesta a la política el año que viene» y que Milei ganará las próximas elecciones sin dificultad.
Sin embargo, el panorama no está exento de desafíos. Los datos preliminares de abril sugieren un nuevo descenso de la actividad económica, luego de un repunte en marzo. El consumo de productos básicos sigue en declive, lo que afecta la recaudación del IVA, y el ingreso disponible de las familias no muestra mejoras. Además, no hay señales de recuperación en el empleo. A esto se suman las presiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) para ampliar la base de aportantes de Ganancias y eliminar el monotributo, mientras el Gobierno insiste en no aflojar con el ajuste fiscal.
Internamente, el Gobierno también enfrenta tensiones. Recientemente, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, estuvo involucrado en un «escándalo irresuelto» por los bienes de su jefe de Gabinete, y Santiago Caputo denunció una operación en su contra por parte de Martín Menem. A pesar de estos episodios y las «sutiles sugerencias de ‘abrir la mano’ con políticas de incentivo», Milei ha insistido en «no aflojar con el ajuste fiscal» y ha utilizado el mensaje utópico de la «revolución de los seguros» como una apelación a la unidad dentro de su equipo.
Mientras el Presidente fantasea con ser el primer líder en eliminar el Estado, la realidad impone la «módica demanda ciudadana de llegar a fin de mes». La «prosperidad prometida» se desplaza a una segunda etapa, preparando el terreno para una campaña electoral donde la gestión de expectativas será clave.

