Paula Chaves reveló que sufrió la pérdida de un embarazo tras una filtración a la prensa
Durante una reciente emisión de Tapados de laburo (OLGA), en medio de un debate sobre la filtración de información privada en el mundo del espectáculo, Paula Chaves conmovió al compartir una experiencia personal extremadamente dolorosa. La modelo y conductora relató que sufrió la pérdida de un embarazo después de que la noticia fuera difundida públicamente sin su consentimiento.
La conversación surgió a raíz del indignado testimonio de Stephanie Demner, quien denunció en su cuenta de Instagram que una ecografista había filtrado a la prensa, específicamente a Ángel de Brito, la primicia de su nuevo embarazo. Al escucharla, Chaves, madre de Olivia, Baltazar y Filipa, fruto de su relación con Pedro Alfonso, no dudó en contar su propia vivencia.
“A mí también me pasó. Antes de Baltazar me filtraron un embarazo y yo a la semana que me lo filtraron y que tuve que salir a blanquear todo, lo perdí. Lo había perdido y tenía que seguir yendo a trabajar con panza, cuando yo sabía que lo que tenía adentro ya no tenía vida y lo tenía que expulsar. Un horror”
El crudo relato de Chaves puso en evidencia no solo la invasión a la privacidad, sino también el sufrimiento emocional que estas filtraciones pueden generar. La modelo describió la angustia de tener que mantener una apariencia pública mientras lidiaba en secreto con la pérdida, una situación que, según sus palabras, la obligó a vivir un duelo en soledad.
La presión de ocultar los primeros meses de embarazo
En esa misma línea, Paula Chaves reflexionó sobre la arraigada creencia popular de no anunciar un embarazo antes de los tres meses, un “mito” que, a su criterio, “obliga a las mujeres a vivir el duelo en soledad”. Explicó que esta norma no escrita genera que, ante una eventual pérdida, la mujer se encuentre “hecha mierda llorando” y “sola tratando de tapar y no exponer su dolor”.
La discusión en el estudio de OLGA derivó en una reflexión sobre la evolución de la ética en el periodismo de espectáculos. Se señaló que, a diferencia de los años ‘90, cuando primaba la “carnicería” informativa, hoy existe una mayor conciencia. Chaves reconoció que “Ángel de Brito muchas veces guarda estos secretos”, y destacó que “el periodismo fue cambiando y de un tiempo hasta ahora se empezó a preservar la noticia para que la den los familiares”. No obstante, enfatizó que en casos como el de Demner, la ecografista está “violando su secreto profesional”, un límite infranqueable que atenta contra la privacidad y la confianza de los pacientes.

