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Paro aceitero: el SOEA San Lorenzo exige 20% de recomposición y frena exportaciones en plena cosecha récord

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En un contexto de alta tensión por la discusión salarial, el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) del Departamento San Lorenzo, ubicado en el corazón del polo agroindustrial exportador del Gran Rosario, ha lanzado un sorpresivo paro de actividades. La medida de fuerza, que se lleva a cabo junto a la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina, impacta directamente en la venta al exterior del principal rubro generador de divisas del país.

El gremio reclama una recomposición salarial del 20%, argumentando que los exportadores no ofrecen incrementos inmediatos. Por su parte, la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC) rechazan la medida y aseguran haber concedido subas por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC), proponiendo reconocer la inflación a mes vencido. Este conflicto se desarrolla en medio de una cosecha récord, lo que podría generar importantes pérdidas para el sector exportador.

La postura gremial: «Oferta provocadora» y defensa del salario

Tras una asamblea conjunta entre el Cuerpo de Delegados y la Comisión Directiva, el SOEA San Lorenzo anunció el inicio de la protesta. El gremio calificó de «vergonzoso ofrecimiento» la propuesta de las empresas, que incluye un 0% para mayo y solo la actualización según el índice del Indec a partir de junio. «Ante esta provocadora oferta, y luego del debate correspondiente, se aprobó por unanimidad iniciar una medida de fuerza a partir de este momento, hasta tanto el grupo de empresas se siente en una mesa de negociación con una voluntad real de consensuar un aumento salarial acorde a las necesidades y al esfuerzo diario de cada compañero aceitero», expresó el SOEA.

El sindicato enfatizó que la medida de fuerza se realiza «en defensa del salario, las condiciones laborales y la dignidad de todos los trabajadores del sector». Además, remarcaron el compromiso y la predisposición al diálogo de los trabajadores, pero advirtieron que no permitirán que se dilate una recomposición salarial justa mientras su esfuerzo «sostiene la producción y las ganancias del sector».

Los trabajadores hemos demostrado, una vez más, compromiso, responsabilidad y predisposición al diálogo. Sin embargo, no vamos a permitir que se siga dilatando una recomposición salarial justa mientras el esfuerzo de los aceiteros sostiene la producción y las ganancias del sector.

Fuentes gremiales consultadas por LA NACION detallaron que la medida «ya se está implementando en todas las terminales portuarias aceiteras y biodiésel del Departamento San Lorenzo» y que su duración «será evaluada al finalizar cada jornada y en asambleas permanentes con el Cuerpo de Delegados».

La respuesta de los exportadores: «Conflicto político» y salarios por encima del promedio

Desde Ciara-CEC, tras conocerse la medida de fuerza, insistieron en que los trabajadores aceiteros perciben salarios significativamente superiores al promedio de la actividad privada. «El salario promedio del empleo privado registrado ronda los $1,4 millones, mientras que la categoría inicial aceitera parte de $2,34 millones. Esto implica una diferencia del 67% por encima del promedio privado formal», argumentaron.

La cámara empresaria también señaló que en las categorías superiores, la diferencia salarial puede alcanzar hasta el 117%, con un salario promedio ponderado del sector aceitero que llega a los $4,9 millones en mayo de 2026. Además, indicaron que entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, el salario aceitero aumentó un 361%, superando el 299% de aumento del IPC en el mismo período.

Los exportadores calificaron el nuevo pedido salarial del 20% como «desorbitante», al equipararlo con una proyección de inflación anual del 34,6%, en un contexto donde la soja en pesos ha caído un 9% entre enero y mayo. Advierten que cada día de paro representa una pérdida estimada de $160.000 para cada trabajador y que el conflicto «ya no es salarial: es político, contra la política económica, y termina afectando a una actividad estratégica para el país». La propuesta de Ciara-CEC se mantiene en «actualizar los salarios sobre la base del Índice de Precios al Consumidor que publica todos los meses el Indec», garantizando que «ningún salario real pierda contra la inflación».

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