Milei en San Andrés: visita sorpresiva y polémica en medio de la tensión universitaria
El presidente Javier Milei realizó una visita sorpresiva este lunes a la Universidad de San Andrés (UdeSa), en San Fernando, provincia de Buenos Aires. Sin previo aviso a la comunidad académica ni a la prensa, el mandatario disertó ante estudiantes de la Maestría en Economía, un evento que se mantuvo bajo estricto hermetismo y generó un inusual despliegue de seguridad.
Desde tempranas horas, el campus de Victoria se vio alterado por la presencia de efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA), quienes restringían el acceso y orientaban a los alumnos por vías alternativas. “No se puede ingresar por acá”, era la respuesta habitual que obtenían los estudiantes al intentar acceder por las entradas habituales, mientras que el personal de seguridad privada de la propia universidad fue notificado de la llegada de Milei recién a las 7 de la mañana de ese mismo día.
La presencia presidencial rápidamente se viralizó entre los alumnos. “¿Está Milei, no? Tremendo”, comentó un estudiante de nombre Lucas a LA NACION, reflejando el entusiasmo de algunos ante la inusual visita. Otros, como Valentina, de Negocios Digitales, se enteraron por mensajes de amigos y expresaron: “Pero me parece bárbaro que venga”.
Discreción oficial y repercusiones estudiantiles
La disertación de Milei, que tuvo lugar en la cátedra de Macroeconomía Avanzada —donde solía dar clases el actual ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger—, fue un evento cerrado. Desde el Gobierno se optó por no comunicar previamente la asistencia ni transmitir la conferencia por streaming, una práctica habitual en otras de sus presentaciones públicas. Estuvieron presentes en la charla el ministro Sturzenegger y el rector de la universidad, Lucas Grosman.
La visita del Presidente a UdeSa, considerada una de las universidades privadas más prestigiosas y costosas del país, se produce menos de una semana después de la multitudinaria marcha federal en defensa de la universidad pública. Esta movilización, que congregó a unas 120.000 personas en la Ciudad de Buenos Aires según cálculos de LA NACION, reclamó por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y la actualización de partidas presupuestarias y salarios docentes.
A pesar de la relevancia del contexto político-universitario, algunos estudiantes de UdeSa se mostraron ajenos a la situación. “Yo al tanto de la política no estoy, soy la persona más apolítica del mundo. Yo acá vengo a estudiar; entro y salgo”, afirmó Fausto, de Administración de Empresas. De manera similar, Juana, de Diseño, admitió: “No tenía idea de que había habido una marcha, no tenía idea de nada… O sea, sabía que había una marcha pero me enteré hace nada”.
Opiniones encontradas sobre la oportunidad de la visita
En medio de la tensión entre el Gobierno y el sector universitario público, las opiniones sobre la visita de Milei a una universidad privada fueron divididas entre los propios alumnos. Si bien algunos consideraron “útil que Milei venga a decir algo”, otros advirtieron sobre el posible impacto negativo. “No genera buena imagen que venga justo ahora”, señaló Emanuel, estudiante de Economía.
“Está bueno que vaya a las universidades pero, en medio de todo el quilombo con las públicas, que venga justo a una privada puede generar polémica”, remarcó el mismo alumno, evidenciando la sensibilidad del momento y la percepción de un posible contraste entre la situación de las universidades públicas y la elección de un ámbito privado para la disertación presidencial.
Alrededor de las 11:20, el Presidente salió al parque del campus, donde lo esperaba un grupo de estudiantes. Entre aplausos y vítores, se acercó a ellos y, rodeado por teléfonos celulares, se despidió entonando su característico “viva la libertad, carajo” en coro. Diez minutos después, con la partida de Milei y el retiro de la PFA, la normalidad regresó al campus de UdeSa, al que asisten regularmente más de 4000 alumnos.

