Granja Tres Arroyos: se profundiza la crisis de la mayor avícola del país
La crisis financiera de Granja Tres Arroyos, una de las avícolas más importantes de la Argentina, se agrava día a día, según revelan productores integrados y un informe comercial que expone un fuerte deterioro en sus indicadores económicos y financieros. La empresa acumula una deuda con entidades bancarias que supera los $51.700 millones, mientras que sus operaciones y pagos a proveedores y empleados se ven seriamente afectados.
«Agonía eterna», así sintetizó un productor integrado a la compañía el complejo escenario que atraviesan. El testimonio, al que accedió LA NACION, describe un panorama que no solo no mejora, sino que empeora progresivamente. «Tengo una nueva crianza con la esperanza de que las cosas mejoren, pero no mejoran; sigue el racionamiento de alimentos, el gas es escaso. Los integrados estamos mal financieramente porque se sigue pagando lejos. Se puede decir que estamos en una agonía eterna», lamentó el criador, quien solicitó reserva de su identidad.
Impacto en la cadena productiva y pagos
La preocupación se extiende a lo largo de toda la cadena productiva vinculada a Granja Tres Arroyos. Fuentes cercanas a la Cámara Argentina de Productores Integrados de Pollos (Capit) describen un clima de creciente criticidad. La falta de insumos, los pagos demorados y la ausencia de diálogo son los principales reclamos.
«No hay alimentos, mandan cada cuatro días, los pagos son lejos y bajos. Pero lo más grave es que no hay diálogo y nadie sabe ni entiende lo que puede pasar a futuro. En la empresa nadie sale a aclarar nada sobre si se va a salir de la grave situación, cuándo y cómo», señalaron.
La incertidumbre domina el sistema de integración. Si bien se están saldando algunas crianzas antiguas, no existe una perspectiva clara para cobrar las entregas actuales, lo que se describe como una «eterna bicicleta» financiera. La caída operativa es evidente: las faenas se redujeron en más del 50%, y más del 85% de los productores integrados ya se habrían desvinculado de la empresa. Quienes continúan, deben recurrir a la venta de animales propios para cubrir gastos operativos como electricidad y gas.
Deuda, cheques rechazados y obligaciones impagas
El informe financiero al que se tuvo acceso detalla la delicada situación de la avícola. Granja Tres Arroyos registra 278 cheques rechazados por un monto cercano a los $6984,7 millones, una cifra que alerta al mercado. De estos, 114 cheques siguen impagos. Solo en mayo de 2026, se contabilizaron 75 cheques rechazados por $3997,5 millones, la mayoría por falta de fondos, incluyendo valores individuales de hasta $350 millones.
El perfil crediticio de la empresa se deteriora en el sistema financiero, con deudas informadas a entidades por más de $51.700 millones. A esto se suman obligaciones previsionales y de seguridad social por aproximadamente $7272 millones, además de atrasos tributarios y otros compromisos fiscales. El reporte también destaca un aumento de obligaciones corrientes y vencimientos de corto plazo, junto con antecedentes de refinanciaciones y alertas comerciales negativas.
Conflicto laboral y estrategias financieras
La crisis también golpea a los trabajadores. Los sueldos se pagan «a cuentagotas por quincena», y el programa de retiros voluntarios, que lleva tiempo implementándose, se intensifica. Sin embargo, este programa también genera incertidumbre entre los empleados, quienes temen no cobrar si lo aceptan. La compañía redujo jornadas laborales y suspendió personal para evitar despidos masivos, lo que generó conflictos gremiales en plantas como «La China» en Concepción del Uruguay y, más recientemente, en la de Pilar (exCresta Roja).
Para intentar obtener liquidez, Granja Tres Arroyos realizó operaciones financieras, como la venta de la planta de AVEX en Río Cuarto a la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) bajo un esquema de leaseback. Además, se habría iniciado una reestructuración económico-financiera con el apoyo de Columbus Investment Banking, aunque sin señales concretas de recuperación hasta el momento. Fuentes del sector indican que la convocatoria de acreedores sigue siendo «la última opción» para los dueños de la compañía.
Caída drástica de la producción
La actividad productiva de Granja Tres Arroyos muestra una caída drástica. De una capacidad histórica cercana a los 700.000 pollos diarios, la empresa estaría faenando actualmente menos de la mitad, e incluso se estima que apenas alcanza los 200.000 pollos diarios. Esta reducción es significativa, considerando que la avícola concentraba cerca del 35% de la faena avícola nacional antes del deterioro financiero. La empresa, consultada, afirmó que «la planta trabajó, que se pagó en la semana, no de una vez», sin mayores precisiones.

