El riesgo país se consolida bajo los 500 puntos: ¿Se abre la ventana para Argentina?
El riesgo país de Argentina se mantiene por debajo de los 500 puntos básicos, un umbral que había superado por primera vez en tres meses el pasado lunes. Este dato genera optimismo tanto en el Gobierno como en la City financiera, a pesar de que los bonos soberanos nacionales mostraron una leve pausa en su racha positiva, en línea con un día negativo para los mercados globales.
El indicador elaborado por JP Morgan, que mide el diferencial de tasa entre los bonos de Estados Unidos y los argentinos, acumula una mejora superior al 12% en lo que va de mayo. Esta tendencia alcista se vio impulsada por la reciente suba en la calificación de Argentina por parte de la agencia Fitch Ratings y la expectativa de que otras calificadoras de riesgo sigan el mismo camino.
La oportunidad de volver a los mercados
Analistas de la consultora Delphos sugieren que una «leve insinuación de una vuelta a los mercados internacionales por parte del ministro de Economía» podría explicar en parte el buen desempeño de los bonos. Comparan la situación argentina con la de países vecinos como Bolivia y Ecuador, que recientemente lograron colocar deuda en el mercado internacional en condiciones favorables.
«Creemos que finalmente comenzó el círculo virtuoso que permitirá reabrir los mercados para la Argentina. En este contexto, esperamos que el riesgo país comprima por debajo de los 400 puntos básicos hacia fin de año», comentó Javier Casabal, de Adcap.
Casabal proyecta un potencial de suba de entre 13% y 18% para los bonos soberanos hard dollar, con el Global 2035 alcanzando objetivos de corto plazo cercanos a los 79 dólares y un valor razonable de 86 dólares hacia fin de año.
El impacto de la mejora de calificación y los desafíos futuros
El consenso en la City es que la mejora en la nota crediticia para Argentina necesariamente traccionará una baja del riesgo país. Economistas de Invecq señalan que, históricamente, con niveles de riesgo país similares a los actuales, Argentina supo tener calificaciones más altas, lo que refleja que «todavía persisten dudas vinculadas principalmente al riesgo político».
Desde Puente, apuntan que la suba en la calificación «habilitará la entrada de nuevos compradores marginales», lo que podría impulsar aún más los precios de los soberanos y, por ende, una mayor baja del riesgo país. Además, esperan que durante el año las otras dos calificadoras también eleven su nota al nivel de B-, lo que confirmaría la tendencia y reduciría el costo de la deuda para una eventual emisión internacional soberana.
La caída del riesgo país es crucial para el Gobierno, que necesita acceder al mercado para refinanciar los 25.000 millones de dólares en vencimientos previstos para el año que viene, así como para las empresas. Aunque el ministro Luis Caputo insiste en que el programa financiero para este año «ya está cerrado», operadores recuerdan que Argentina ya perdió una «ventana de oportunidad» a principios de este año, cuando el EMBI había bajado a los 480 puntos, el mínimo de la era Milei.
«Se está abriendo una ventana, pero será estrecha», afirmó a la agencia de noticias Bloomberg Thierry Larose, gestor de cartera de mercados emergentes en Vontobel Asset Management. «Con el 2027 prácticamente cerrado por el calendario político, esto deja un margen real pero limitado, y la mejora de calificación claramente optimiza los términos en los que se podría concretar un acuerdo».

